sábado, 4 de julio de 2015

La vida es un sueño

Despertarme un día desorientada y darme cuenta que estoy durmiendo en mi cama de Buenos Aires. Despertarme otro día y encontrarme en un hotel 4 estrellas en Bogotá y a los 3 días en un hostel en Lima para luego terminar durmiendo en la casa de otro amigo en la misma ciudad.
En esto se convirtió mi vida después de India. Sorpresas por todos lados. Esto de no armar planes demasiado estructurados me está empezando a gustar.
Una de las razones principales de volver a Argentina, además de estar con mi sobrino y toda la gente linda que tengo allá, mi intención era venirme a Colombia a hacer el instructorado de El Arte de Vivir. No comenté mucho, porque faltaban dos pasos fundamentales: aplicar y que me aceptaran.
Cuando llegué a Buenos Aires decidí que no quería volver a trabajar el siguiente lunes. Sentí internamente que necesitaba un tiempo de "ver qué pasaba".
Y el "ver qué pasa" no deja de asombrarme.
Son las 6.26 am en el aeropuerto de Bogotá, después de una noche de charlas y aventuras en este tipo de lugares que tanto me gustan.

Me encanta recapitular lo que pasó en el último tiempo y cómo fui llegando al lugar en el que estoy.
Era principio de este año 2015 y entre los objetivos que me anoté (esa listita que hago todos los años y luego no sé ni qué puse ni si en algún momento lo termino cumpliendo) estaba el hacer el TTC (Teachers Training Course) para volverme instructora del curso básico de El Arte de Vivir. Lo hablé con Guruji, me dijo que mejor lo hiciera en Argentina. Y de pronto llegó el mes de abril y ya era hora de tomar acción y aplicar para tomar el curso.
Mis meses en el Ashram fueron de muchas idas y venidas en mis decisiones: que me quedo, que me voy, que qué hago. Días antes de la fecha de mi vuelo a Argentina (el que había pospuesto para fines de mayo) sentí que tenía que volver y que tomar el instructorado sería una de las razones más importantes para hacerlo.
Sin saber si me aceptarían o no, volví. Sin saber si en julio tendría que estar en Colombia, decidí no volver a trabajar y apostar a que mi foco solo sería prepararme para hacer el instructorado. Diez días más tarde, me llegó la confirmación de que podía participar del curso. Saqué el pasaje.
Aproveché que Guruji estaría en Colombia días antes del TTC y viajé un tiempo antes.
Así que sin demasiado previo aviso, sin haber terminado de ver a todos los que quería ver en Buenos Aires, me estaba subiendo a otro avión que me llevaría a Bogotá.

Pasé unos diez días de aventuras, de presenciar momentos históricos, visitar lugares en los que nunca pensé en estar y sacar un pasaje de un día para el otro y encontrarme en Lima. Ese viaje sí que no lo esperaba.
En esta visita por Latinoamérica Sri Sri Ravi Shankar recibió homenajes y premios en Perú y en Colombia por su contribución a una sociedad sin violencia y sin estrés. Se reunió con presidentes, alcaldes, empresarios, estudiantes y miles de personas necesitadas de vivir libres de estrés y de violencia. Estuvo en Cuba siendo mediador de paz por el conflicto colombiano con las FARC.
Siempre supe que Guruji estaba cambiando el mundo: su intervención en Irak, en el Líbano, pero todo esto es tan lejos de casa… Fue recién después de este viaje que realmente tomé dimensión de que lo que está haciendo es INCREÍBLE. Y que todos somos parte de esta Era. De este Presente.
La violencia está por todos lados: desde la vuelta de la esquina, la villa y hasta nuestras propias casas. Pero recién tomé conciencia de la magnitud de la labor de Él cuando lo viví tan de cerca.

Ahora, después de todo esto que viví se viene mi último tramo antes del instructorado y no puedo más del agradecimiento por este camino que llevo recorriendo. Un camino que es hermoso, que es sinuoso, que tiene montañas y valles, pero que aprendí a atravesarlo con una sonrisa venga lo que venga. Hasta cuando lloro, hasta cuando me enojo, hasta cuando me da bronca, hasta cuando me pongo nerviosa, hasta cuando me pongo indecisa. Venga lo que venga: UNA SONRISA.
Y esto parece un sueño. Un sueño del que uno se despierta y vuelve a soñar y así. Una vida de locos.



miércoles, 27 de mayo de 2015

Last but not least

Llegó momento de despedirme de India, al menos de esta primera experiencia. En algún lado me resulta extraño decir que es una despedida. Ya siento que este lugar me pertenece y que me llevo adentro mío todo lo que pude tomar y dejo todo lo que quise dejar.
Seis meses desde que llegué. Por momentos parece ayer. Por momentos me parece super lejano. Evidentemente la Cande que llegó el 6 de diciembre y la Cande que se está yendo el 28 de mayo no es la misma, y a la vez sí. Será una versión de mí más pulida. O mejor dicho. Una versión de mi en ese centro que no sé quién ni qué podrá arrancarme.
Pasé de todo en estas tierras. Descanso profundo, de-stress, cursos, desapegos y apegos,  reencuentros, nuevos encuentros, amigos, hermanos, gente que entró en mi vida y se fue, gente que entró para quedarse, nuevos gustos de comida, hambre y disfrute al comer, más cursos, más desafíos, voluntariado, darme cuenta que hacer 'seva' es una actitud de vida que ya está adentro mío,  amores falsos, amores, desamores, tesis, carburación de cerebro izquierdo, también del derecho, viajes, pero sobre todo los que van hacia adentro, silencio, ruido de bocinas, música, baile, sonrisas, lágrimas, sobre todo de esas que expresan gratitud.
Hubo un hilo conductor en todo esto, que ya lo traigo hace años, pero que acá se profundizó aun más: mi práctica. Las técnicas se respiración, de meditación y yoga.
Me voy feliz de haber cumplido con la primera regla del Ashram. Podes venir con todos tus problemas, pero no te podes ir con ellos.
Los desafíos fueron muchos, muchos más de los que conté acá. Pero venga lo que venga una sonrisa. A atravesarlo. Y seguir seguir y seguir caminando.
La gratitud me desborda hasta las lágrimas. Y feliz de volver a casa. Mi otra casa.
Gracias por haber seguido esta aventura. Como dije. Debo muchas. Así que seguirá.
Jai Gurudev. Saludo lo más profundo que hay en ti.
Les pertenezco.

sábado, 25 de abril de 2015

Tamil Puthandu Vaazthukal

(Feliz Año Nuevo para Tamil Nadu)
Para ponerle un poco de sal a mis días en el Ashram, la semana pasada cambié mi rutina y partimos a Tamil Nadu, una de las provincias más al sur de la India a festejar el año nuevo.
India tiene muchas particularidades, una de ellas es que hay diferentes fechas de año nuevo. Y no es que acá se festeje en todo el país un año nuevo, sino que según la provincia y el calendario que usan, todos festejan en diferentes fechas.
Esto es parte de la belleza cultural que tienen los indios. Acá en el Ashram eso se ve muy claro y no solo con los años nuevos, sino con cualquier tipo de festividad: no importa de donde seas, siempre es una celebración, porque todos festejan todo. Todo es motivo de celebración.
La travesía a Tamil Nadu comenzó cuando Mica y Fer, dos de mis amigos argentinos acá en el Ashram, me dijeron ‘Vos Cande que nunca tuviste experiencia de Satsang afuera del Ashram, por qué no te venís con nosotros por el día a Tamil Nadu?’. Quienes me conocen, sabrán que no soy de preguntar mucho, cuando tengo ganas de algo, me lanzo a la aventura y que la vida me sorprenda.
Así que la noche anterior pedí permiso en el Info Center. Sí, acá para salir del Ashram todos tenemos que pedir permiso, básicamente como cualquier trabajo. Al ser un ashramite internacional más todavía, porque nos cuidan como bebés.  Así que, como una nena de 10 a la que los padres la dejaron salir con sus amiguitos, partimos en Rickshaw hasta el lugar desde donde salen los micros. No lo puedo llamar una estación de colectivos, porque no es precisamente eso. Es simplemente una calle donde los colectivos pasan y un hombre desde las escalares de la entrada del micro grita hacia el destino y la gente se sube. Un Ciudad de Córdoba o un San José no tendrían nada que envidiarle al bondi sin nombre indio que nos llevó hacia algún lugar en Tamil Nadu, cerca de Tirupattur.
La comitiva: Mica, Fer y Rohit, un indio amoroso que toca la guitarra y canta como los diosos.
Hacía calor, pero ya no el calor insoportable que casi me mata los otros días, sino un calor a la India, de esos en los que con tomar algo fresco como un jugo de mango se apacigua.
Arun, el Seva (voluntario) local amigo de Mica, nos vino a buscar a la estación y nos llevó a un templo Jaina. Era como una gran ciudad con diferentes templos y otros en contrucción. Todavía no entiendo bien las diferencias, pero el jainismo como el budismo y el sijismo son religiones que están relacionadas al hinduismo y es otra de las religiones más importantes de la India. Según Mica, son más ortodoxos. Según Wikipedia, tienen sus propios fundamentos y su camino hacia el moksa (la liberación).
Después de quemarnos los pies yendo de un templo al otro descalzos, seguimos camino a la casa de Arun. 
Para los indios que vengan visitas es muy auspicioso. Nos recibieron en la entrada, nos pusieron agua, sándalo, kum kum, cúrcuma y flores en los pies antes de entrar y nos estaban esperando con la comida preparada. Son hermosos. Toda una ceremonia por el hecho de visitarlos. Nos sentimos tan honrados. Tan bendecidos.
Comimos junto a toda la familia y amigos de la familia.
Otra costumbre india es que los anfitriones no comen hasta que los invitados no terminan de comer. Es una costumbre que sigo sin poder digerir del todo. Porque son casas mínimas muchas veces y ellos te están sirviendo con todo el amor y se quedan paraditos hasta que vos terminás. Y a mí me gusta cuando todos nos podemos sentar y compartir juntos. Acá también aprendí a aceptar algo: costumbres son costumbres. Y a respetarlas y honrarlas. Y esta es otra lección aprendida. Dar sin esperar nada cambio y dar y dar y dar. Esto me enseña esta cultura todos los días.
Muchos, sobre todo mi madre, me preguntará qué comimos. Confieso. Soy malísima con los nombres, pero puedo generalizarlo: arroz blanco, dahl (como una sopa con algún tipo de poroto), mezcla de vegetales, buttermilk y dulces de postre. Lo importante es que todo fue riquísimo. Lo distintivo en la comida india es que las especias lo hacen todo y que los vegetales son exóticos y el arroz es único. Y lo más lindo de esta comida en particular es que nos sirvieron en hoja de banano: cuando te ponen esa hoja como plato es símbolo de algo auspicioso, además de ser limpio ante las cosas aceitosas. (Pensándolo bien, debería hacer un post exclusivo de comidas).
Luego, tuvimos una tarde de lo más amena compartiendo con la familia de Arun, en medio de zapada. Mucho músico, mucho instrumento que nos acompañó hasta que llegó el momento para partir al Satsang.
Nos pusimos lindos y partimos hacia un templo donde los voluntarios del lugar habían montado un escenario lindísimo para que festejemos el año nuevo en Tamil Nadu.
Como ya expliqué en algún otro post, Satsang es un momento en el que nos unimos todos a celebrar: cantos, meditación y conocimiento es lo que entre todos compartimos.
Eran las 6.30pm, después de hacer el tradicional recorrido por el templo, comenzamos el Satsang cantando. A la segunda canción: se corta la luz y comienza a llover. Y no parecía que fuera a parar. Así que de un minuto a otro entramos todos al templo y la fiesta siguió allá adentro.
Tengo unas fotos muy lindas de los niños cantando y algunos videítos que cuando vuelva a Argentina editaré y subiré.
Simplemente fue hermoso compartir con ellos esos momentos, con la mística de lluvia de fondo, las velas y luego la luz otra vez.
Antes de irnos nos volvieron a despedir con honores agradeciéndonos la visita: nos premiaron a la india, poniéndonos un pañuelo en el cuello.
Para coronar el día medio mojados luego de la lluvia incesante, nos llevaron a comer una clásica dosa a un lugarcito en el pueblo
Terminamos llegando al Ashram como a las 3 de la mañana.

jueves, 9 de abril de 2015

Mini reporte

Mucho pasó desde mi último post.
La vuelta al Ashram fue un retorno a casa literal. Mi primera llegada al Ashram fue llegar mi casa interior. A ese lugar en el que te sentís realmente a gusto con vos mismo y con el entorno. Ese momento en el que te sentís uno con el universo y sentís que vos le pertenecés al mundo y que el mundo te pertenece. Pero esta segunda llegada al Ashram fue llegar a la casa en la que muchas veces ves el desorden y te desespera, esa casa en la que se te vienen los mismos problemas de siempre o nuevos, esa casa en la que tenés discusiones con tu familia, en la que podés sentir incomodidades, en la que tenés que ir a trabajar y querés quedarte un ratito más en la cama y no ir a trabajar, en la que querés quedarte con tus amigos hasta tarde, pensando que al día siguiente tenés que ponerte a hacer tesis.
Así fue mi segunda llegada a casa después de unos lindísimos días en Delhi en la casa de mi amigo indio Sahan.
Volví al Info Centre. Esta vez con más experiencia y con mayores desafíos. Nos cambiaron al jefe y nos desestabilizó un poco el panorama. Estábamos todos tan contentos con nuestro actual jefe Prashant, que la noticia nos descolocó a todos. Pero eso pasa todo el tiempo acá en el Ashram. Nadie está estable en un lugar. Vas rotando. Supongo que para que uno no se aburra, para asumir nuevos desafíos, para dar un poco de aire. Y supongo que también para generar esto que generó en nosotros: un poco de incomodidad, de salir de la zona de confort.
Así que tener jefe nuevo me enfrentó a nuevos desafíos. Solo de verme detectó que podía utilizarme para más que atender a las visitas. Así que me puso a trabajar, en cada momento libre que tenía, en el armado de manuales para instruir a los nuevos sevas (voluntarios) al llegar al Info Centre. Eso me tuvo bastante ocupada las primeras semanas. Y cuando terminé me abrió las puertas para que fuera a hablar con los secretarios de Guruji para arrancar mi tesis de maestría acá. Eso es lo que me tiene más ocupada en estas semanas y es lo que me tendrá más ocupada en estas semanas también. Hacer la tesis acá fue una de las condiciones que me puse a mí misma para quedarme estos meses, así que estoy asumiendo mi compromiso.
En este mes haciendo voluntariado me volvieron a caer dos fichas importantes. La primera es que lo que pasa adentro pasa afuera: los mismos problemas que uno enfrenta en la vida real, también ocurren adentro del Ashram. Celos entre compañeros de trabajo, el que no trabaja, el que dice que se siente mal y no aparece, el que desaparece, los que hablan por detrás y podría continuar con la lista. Pero por otro lado, y aquí mi segunda ficha, que trabajar en un ambiente como este tiene un gran diferencial y es ver cómo se solucionan o se les da un nuevo viraje a estas cosas. En este mes y medio cada vez que hubo un pequeño problema, se resolvió de 3 maneras distintas y siempre hablando entre todos y haciéndonos crecer como seres humanos y profesionales. Es hermoso cuando de un conflicto interpersonal, una persona puede elevarnos a todos y sacar lo mejor de cada uno, para luego sentir que esta es mi familia.
Y esa es la misión de Guruji y del Arte de Vivir: una familia mundial. Y acá la siento cada día más. Antes la sentía porque estaba rodeada de gente de todas partes del mundo; ahora siento que India en sí misma es mi familia. Haberme quedado en esta época donde hay poco movimiento de visitas internacionales hizo que me hiciera muy amiga de los indios con los que trabajo y de amigos de ellos. Mucho cambió gracias a esto, ahora como muy seguido con ellos en el comedor de los nacionales en los que me siento en el piso y como con las manos (se acuerdan que me rehusaba a hacerlo?), jugué al cricket en el campeonato de mujeres y hasta muchas veces entiendo cuando me hablan en hindi. Impresionante lo que 4 meses pueden hacer cuando uno está disponible a aprender y seguir creciendo en todos los aspectos de la vida.
La parte no feliz de toda esta historia es que el calor me estuvo matando. Hoy, y creo que es por esto que estoy escribiendo, es el primer día que tengo más energía en el horario de entre las 12 y las 16. Pero llegando a los casi 40 grados diariamente me estuvo provocando todo tipo de reacciones que me han llegado a generar ganas de volver a casa de lo insoportable que sentía el clima.
Si hoy escribo así de feliz y contenta es porque ya reviví. Tal vez me haya empezado a acostumbrar o al menos ya tengo algunos tips de cómo combatirlo.
Espero que todos estén viviendo sus respectivos momentos presentes. Ahora!
Los abrazo.

sábado, 14 de marzo de 2015

Extrañar

Este verbo debía aparecer en algún momento en todo este relato. En algún momento me iba a pasar, tocaba.
Ya pasaron los 3 meses, ya pasaron todas las emociones de lo nuevo, de lo que se viene, de lo que no sé, de lo que ya pasó. Y no es que no sigan pasando cosas por acá, todo lo contrario, más cosas me pasan, más cosas vivo, experimento y aprendo, pero a veces me tele transportaría a Buenos Aires para no perderme de nada.
Como conté en el anterior post, una de las razones que me hicieron dudar más en irme o quedarme era el cumple y bautismo de mi primer y único sobrino. Eso está pasando en este momento. Ayer fue el cumple de quien iluminó todo mi 2014. No quiero ser tan tremendista y decir que mi 2014 podría haber sido depresivo, pero creo que en algunos momentos le temí a la angustia y la depresión y la realidad es que su presencia me llenó de vida y de alegría. Lo dije varias veces, que mi hermano y su mujer hayan tenido un hijo, tener un sobrino, es una de las cosas más lindas que me podrían haber pasado. De esos sentimientos inexplicables de amor.
Y así, eventos como este, me empezarán a pasar en estos 3 meses. Seguro serán muchos los momentos que me “perderé” y personas a las que hay momentos en los que digo, cómo me gustaría un abrazo, una mirada, un comentario. Pero si sigo con mis sincericidios, no quiero volver a caer en esto. El sentimiento de “no querer perderme de nada” me costó caro cuando volví a Argentina luego de un año en Alemania.
Tal vez la lección sea: “nada se pierde, todo se transforma” diría Jorge {por Drexler, cantante uruguayo, uno de mis preferidos}
Uno no puede recuperar momentos. Uno toma elecciones y esas elecciones tienen sus sucesivos resultados. Querer ganarle al tiempo no quiero que sea más una necesidad. En este tiempo en el Ashram aprendí algo: cuando estás en este estado de paz y amor, el tiempo pierde sentido y solo te dedicas a ser feliz sea el momento que sea, sea donde estés.
Hoy pude sentir esa conexión con mi familia, esa de no sentir el tiempo y el espacio. Verlos a todos reunidos, en el ruido familiar que tanto me gusta, esa euforia, esas ganas de vida. Y sentirme ahí.
Ayer una amiga me habló acerca de ser maestros del tiempo, es algo que Guruji tambien habló como mensaje de navidad. No ser afectados por el tiempo. Y yo le pregunté: y cómo nos volvemos en maestros del tiempo? Y su contestación fue: cuando el tiempo deja de afectarte, cuando el tiempo como clima deja de afectarte si hace frío o calor  y qué importa cuántos años tenes si 27 o 40 para ser feliz.
Algo así me está empezando a pasar.
Qué importa en qué lugar y momento del mundo estoy. Si siento a toda mi gente más cerca que nunca y sobre todo, mi sobrino me abraza por Skype como si estuviera con él.
Reflexiones de un sábado muy caluroso en Bangalore.
Los abrazo

lunes, 2 de marzo de 2015

El día que volvía

Sí, el día que volvía y no volví. Parece que India está tan bueno que sentí que no era el mejor momento para volver. Así que aquí estoy, en Mumbai pero con la diferencia de tomar el vuelo de Lufthansa a Buenos Aires, me estoy tomando un IndiGo a Bangalore devuelta.
Razones lógicas, difíciles de encontrar. La realidad es que cuando uno toma este tipo de decisiones, sí, para dejarlos contentos les puedo decir un montón, las puedo pensar y re pensar en la cabeza.
Pero si realmente me preguntan. Una voz interna que me dice desde hace 2 meses: better stay, better stay.
Esa voz puede ser la correcta o no. No lo sé. No puedo decir que esté en tal plano evolutivo como para decir que es la voz correcta y que no se equivoca, pero sí sé, que todo se dio perfectamente como para que me quede.
Tuve dudas? Miles!!
Empezando por ¿me voy a perder el primer cumpleaños de mi sobrino, mi mayor alegría durante la pesadilla de año que tuve? ¿y el casamiento de una amiga del alma?
Hasta: ¿es un capricho? ¿Qué van a pensar de mí? ¿soy una irresponsable? ¿no debería estar pensando en mi carrera profesional? ¿le estoy escapando a algo? ¿quién me va a creer después de esto, cuando dije SEGURO vuelvo en marzo? ¿mis amigos se olvidarán de mí? ¿mi familia estará bien? ¿y si le pasa algo a alguien?
Podría seguir... pero como se darán cuenta... hubo algo más grande que me movió en esta dirección. Y creo que la mejor respuesta es: siento que es lo que necesito para profundizar mi crecimiento espiritual. Y ese es un compromiso que tomé desde que tomé conciencia de la importancia de esto, sin ser consciente de que así era.
Si yo crezco, todo crece. Si yo estoy floreciendo, puedo generar que todo lo que está cerca mío (en el plano físico y en el sutil) florezca. Así que tomo el compromiso por mí, para poder tomar el compromiso por el mundo.
De seguro hay mil formas para lograr esto. Este es el camino que elegí yo.
Así que por tres meses más de aventuras.
Con todo el amor del mundo.
Los abrazo y están en mi corazón.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Yo la vi en un tren

Acá estoy. En el tren después de como un mes que de no postear. Obviamente resultado de una necesidad mia de que si escribo tiene que ser en tiempo cronológico y sin dejar de contar detalle. Pero venciendo mis limitaciones, me desafío a mi misma, me voy a saltear capítulos y voy a llegar al día de hoy. Vamos a ver si lo logro.
Después de dormir una hora y media, me desperté a las 3.45am que el taxi me esperaba en la puerta del departamento de mi amigo Sahan en las afueras de Nueva Delhi.
Destino de la fecha: Taj Mahal, Agra, Uttar Pradhesh.
No sé cómo hice para reaccionar, levantarme, cambiarme, agarrar mis cosas, NO OLVIDARME DE NADA (cosa de lo más importante), hasta cargar mi botella de agua con agua bebible y subirme al taxi. Punto número uno: logrado. Pero llegó el 2 que era más importante aún. A dónde voy? Decirle al taxista que gracias si podía hablar dos palabras seguidas de inglés. Delhi es enorme, mirá si hay más de una estación de tren?
Estas cosas solo me pasan, porque cuando sé que hay alguien que se está encargando de ayudarme en todo, me despreocupo totalmente.
Gracias a Dios, algo he aprendido en estos meses en India y es a no preocuparme demasiado, solo lo suficiente para resolver, pero sino confiar que estoy fluyendo en la conciencia y que más cuidada en la vida no puedo estar.
El taxi me dejó en la puerta de la estación, mi tren existía y tenía más de una hora de tiempo. Así que decidí que era un buen momento para hacer el Sadhana (mis prácticas de yoga y meditación) en el andén.
En estos días de viaje, me estoy dando cuenta que en la medida que más me comprometo con mis prácticas, las honro y no las dejo por nada, más fuertes y profundas son. Y hasta tienen efectos que me siguen sorprendiendo.
El tren salía a las 6am. Así que 5.45am como si alguien me estuviera sacando de ese espacio que no sé bien cómo describirlo, abrí los ojos y el tren estaba delante mío.
Mi amigo Sahan me sacó el pasaje en el mejor de los mejores lugares. Tuve dos cosas de desayuno en un viaje de solo 3 horas! Me trajeron el diario... Tenía mozos. India el país de los contrastes y yo fluyendo en ellos.
Y así... Cuando uno fluye, los planetas se alinean. Venía colgada de mi luna... como cada vez me doy más cuenta que a veces estoy. El tren se detiene, entran nuevos pasajeros. Y una me dice, este es mi asiento y yo le digo: no, este es el mio. Cuestión que como se ve que ahora he mejorado mi colgades, con conciencia. Se me ocurre preguntarle al de al lado en qué parada estábamos y me dice: Agra. Así que agarré mis cosas y salté del tren.
Ahora llegaba el momento difícil: los conductores de los taxis y Rickshaws se me iban a tirar encima para ver con quién me iba.
Fluyendo con la vida. Encontré a un divino que me terminó llevando a todos lados. Obvio que nada es gratis, pero hoy estaba en generosa. Jugué a sentirme rica por un día. Esto de viajar sola en India y con todo el mundo pidiéndome que por favor me cuide está haciendo que a pesar de mi colgades y que hablo hasta con las paredes sin importarme nada, haga las cosas con más precaución hasta cuando tenga que pagar 3 veces más. Y bueno... veo que todo el tiempo, todo fluye. Y todo lo que se me va, me vuelve de alguna forma. Y estoy aprendiendo de eso. Ahorro por un lado, pero después lo doy por otro lado y así y al final se trata de balance.
Y llegó el momento del Taj Mahal. Llegar ahí te das cuenta por qué es una de las 7 maravillas del mundo. Así como sentí cuando llegué a Machu Picchu y mismo las Cataratas del Iguazu. Esos lugares que te conmueven el corazón. Y una paz de estar caminando ahí, sola y el corazón. Con una paz. Después de hacer la linda caminata por todo el parque. Me senté afuera del Taj y medité por casi 25 min. Como decía antes. No sé si es India, si soy yo después de 3 meses de pura meditación, si son los astros o si es todo junto. Pero un viaje por la conciencia. Un estar 100% presente y alerta a lo que pasa en el ambiente y a la vez perdida en el espacio.
Almorcé con el conductor del Rickshaw, que como estaba en generosa, lo invité a comer. Disfruté de cada momento de la conversación en su inglés casi inentendible.
Después me llevó a conocer cómo se hacen las piezas de mármol de decoración. El dueño me invitó un Té Chai y terminamos tomando un segundo Chai hablando sobre lo que es la espiritualidad para cada uno. Sobre India, la cultura y nuestros maestros. La parte más graciosa fue cuando después de solo ver hombres pasar de acá para allá dije a todos que los tiempos ya estaban cambiando y que era hora de que incorporaran a las mujeres al negocio. Se me rieron, me explicaron que siempre había sido así culturalmente, pero que tenía razón, que iban a tomar mi recomendación. Quienes me conocen saben con qué tipo de frescura se los dije! Los dejé a todos descolocados.
Ya estoy casi llegando a Delhi ahora, mi vuelta con la plebe como debe ser. Ventanas abiertas, pelos al viento y disfrutando de estar viva.
Lo logré! Me salté un mes de vivencias!!!
Seguiré con más capítulos.
Besos y abrazos.
Cande

lunes, 2 de febrero de 2015

La historia de un pobre Brahamin

Uno de los regalos más lindos que me dio este curso fue haberlo compartido con un Swami que lo hizo a nuestra par. Explico: Swami es como un monje, y que lo haya hecho a la par es que participaba como uno más de nosotros en todas las prácticas y sesiones (cosa muy rara, porque ellos son los que suelen dar los cursos). Todos aprovechamos tenerlo cerca para sacarle todo el jugo a todas las preguntas existenciales que uno puede tener. Creo que todos tenemos preguntas existenciales, al menos en determinados momentos, pero estar 3 semanas en un curso que te pone en contacto con tu existencia y el universo a cada paso, hace que a cualquiera le surjan los mil y un cuestionamientos.
En alguna de nuestras tantas charlas Swamiji me recomendó una aplicación india de cuentos con moralejas. Ahora que estamos de viaje por por lo menos 9 hs, empecé con el primero.
Y como cada día en el Ashram... Así estoy. Tocando todos y cada uno de esos puntos flojos que siento o alguna vez sentí en mi vida.
Así que el golpe de hoy fue: Uno no debería crear castillos en el aire.
Las fichas van cayendo de a poco y el conocimiento llega cuando tiene que llegar.
El año pasado en junio, en uno de esos tantos momentos de desesperación de tristeza que tuve fui a visitar a una mujer que me leyó mis Registros Akashicos. Un mundo desconocido para mí. Una mujer que al parecer se puso en contacto con mis maestros y me dio respuestas a mis preguntas. Me dijo cosas muy interesantes, nada que en el fondo no supiera, son respuestas que la intuición ya me decía, pero que me lo digan de afuera fue muy fuerte. Yendo al punto: usó las mismas palabras que este cuento. "Lo que te pasó con tu ex fue que te armaste un castillo de cristal, cada vez más alto y más alto de ilusiones y te perdiste de la realidad y de un día para el otro se rompió en pedacitos."
Ese fue el día en que tomé conciencia por primera vez que soy una soñadora despierta. Los ideales están en mi cabeza y me olvido que de lo que tengo en la realidad y como le pasó al Brahamin pobre del cuento, terminé rompiendo la realidad que tenía. El Brahamin por estar soñando rompe el único plato de comida que tenía para comer y que tanto le había costado conseguir.
El curso de Yoga que hice en diciembre en el Ashram también me hizo dar cuenta que me encanta pensar y soñar cosas lindas despierta, cuando tomaba conciencia de mis pensamientos, me daba cuenta que la mayoría de ellos eran películas que me hacía en mi cabeza. La instructora nos dijo que al menos ese era un tipo de pensamiento positivo. Pero ahora que lo relaciono con el pobre Brahamin, la realidad que en vez de soñar despierta, debería vivir como si mi día fuera un sueño.
Recién le escribí al Swami para contarle que había empezado a leer las Panchatantra Stories y que me había emocionado leyendo el primer cuento. Le dije que yo solía ser así y que ahora estaba mucho más consciente de eso. Y su contestación fue: "Cande, continúa. Ya veo que ahora estas despierta. Eso es bien suficiente."

"Nature will never confront you with a problem you can't solve. You already have the answer, that's why the question appears before you." SSRS

Nota: Otra de las cosas que me dijo la mujer de los registros cuando le dije que dudaba si irme a estudiar a EEUU o a India a hacer un viaje espiritual, me dijo: Cualquier decisión que tomes va a estar bien, pero probablemente en el estudio ya no encuentres algo que te haga feliz, en cambio India sería muy sanador para vos. Y la posibilidad de India no la veo tan lejana. Está cerca. Ahí comenzó mi semilla para el viaje.

viernes, 23 de enero de 2015

Upanayanam

A partir de hoy, este día se convirtió en un nuevo cumpleaños en mi vida. Se dice que es un nuevo nacimiento. Muchas cosas se dicen. Pero otra cosa es cuando eso que se dice se siente más allá de las palabras. Y más cuando no te esperabas que así fuera.
Pero empiezo desde el principio.
Hace 10 días que comencé el curso de Conocimiento Védico.
Un curso que un amigo me deseó antes de irme de Buenos Aires y que cuando llegué al Ashram todos me dijeron. TENES QUE HACERLO. Sin saber mucho en qué me metía, me embarqué en este viaje. No sabía bien que era. Pero el título sonaba interesante. No soy de las ultra intelectuales del conocimiento, pero la astrología y el ayurveda me entusiasman desde siempre y eran temáticas que contemplaba el curso. Así que me metí. Como muchas cosas que decido. Sin dudar. Sin preguntar demasiado. Siguiendo esa corazonada.
Pero resultó que el curso no era solo aprender como en un curso de facultad, sino aprender de los vedas. Es aprender del Conocimiento. Ese que necesitamos para la vida. Y como era en la antigüedad, se aprende cantando mantras.
Pero antes de meterme en eso, que es extenso, simplemente quería contarles lo que fue mi Upanayanam.
El Upanayanam es uno de los SAMSKARAS de los vedas. Los Samskaras son acciones que brindan balance. Ritos que se hacen en diferentes momentos de la vida de los seres humanos para traer balance. El Upanyanam se suele hacer a los 8 años, momento en que los niños empiezan a desarrollar el intelecto y empiezan a preguntarse quién soy, qué hago en el mundo, qué es la vida... Cada vez que uno recibe una nueva habilidad hay alguien que viene a ayudarte a utilizarla. En este caso, un maestro espiritual. Upanayanam quiere decir 'llevarte al Ser' o 'conduciéndote al Ser'. Es la iniciación. Una acción que brinda balance, que lleva al alumno cerca del maestro.
Hay dos momentos que son el sumum durante la ceremonia. 1. Cuando el Swami te regala el Mantra Gaiatri. Cuando la divinidad del Gaiatri viene a vos. Un mantra que te lleva a la meditación. Originalmente en la antigüedad este mantra se pasaba de padre a hijo, hoy Guruji lo univeralizó para que todos podamos acceder. El Gaiatri puede tener muchos significados. Pero como todo en el sánscrito y en las lenguas originales, lo importante es la vibración y lo que se siente al pronunciarlo.
2. El momento en que tomas las responsabilidades para el resto de tu vida. a) responsabilidad hacia tus padres (de donde venimos) b) responsabilidad hacia el conocimiento c) responsabilidad hacia la sociedad. El símbolo es un lazo de 3 hilos que ahora llevo puesta desde mi hombro izquierdo hasta la cadera derecha.
Luego de esta ceremonia me volví Brahamacharia, que soy parte de la divinidad. Yo soy.
Para quienes el cristianismo les es familiar sería como una primera comunión.

A mí por de pronto me movió toda la estantería. 
Qué estoy haciendo por la sociedad?
A quién estoy sirviendo en esta vida?
Cuándo voy a salir del cascarón de mi zona de confort y empezaré a pensar en grande para traer algo bueno a la sociedad?
Así arrancó mi día de Brahamacharia.
Antes de la ceremonia con angustia. Después de recibir el mantra. Es loco, raro, pero de verdad siento que tengo una herramienta re fuerte y poderosa.
Y ahora estoy practicando el fluir con la conciencia y ver qué es lo que quiero hacer de ahora en más.
La responsabilidad por mis padres ya la tengo con la disciplina de mi Sadhana. Lo lindo de trabajar en el plano espiritual es que todos mis méritos espirituales les llegan a mis seres queridos y al entorno. Y la responsabilidad por el conocimiento también lo estoy haciendo.
Qué voy a hacer por la sociedad?

Así arranco mi nueva vida. Mi nuevo nacer.
Iré contando un poco más día a día.

lunes, 12 de enero de 2015

Se cierra otra etapa

Desde el colectivo número 13 de Banashankari a Brigade Road en pleno Bangalore se me ocurrió que podría ser un buen momento para contar acerca de la etapa que estoy cerrando hoy.

(Btw: es mi primera salida del Ashram desde que llegué el 8 de dic y nos estamos yendo al Shopping a ver el Hobbit en 3D. :)

Luego de 26 días en el Info Centre me toca despedir esta lindisima primer etapa de Seva (servicio, voluntariado) en el Ashram.
Increíble lo rápido que pasó. Pero a la vez la cantidad de momentos que viví.

Ese es uno de los aprendizajes de estos días y de mi vida en sí. La vida no se trata de tiempo, sino de lo que uno puede hacer con ese tiempo. Al fin y al cabo podemos hacer que el tiempo sea una gran relatividad dependiendo de qué tan bien lo utilicemos. Y no se trata de productividad y todo lo que puedo hacer en ese tiempo de efectivo. Sino con la intención, la profundidad, el foco y la alegría con lo que es vivido ese tiempo.
Y eso es ser un Yogui. Vivir el momento presente y hacer algo creativo de ese momento.

Mis primeros días en el Info fueron raros. No me terminaba de hallar. Tenía mucho tiempo libre y me sentía un poco mal por tenerlo. Esta vieja culpa autoimpuesta de sentir que tener tiempo libre es sinónimo de desperdiciar el tiempo.
Pero teniendo esta doble sensación de: me pongo a leer o escribir y me da un toque de culpa, pero a la vez no pasa nadie a pedir información, así que me quedo tranquila.
Además me costaba entender el inglés indio o muchos me hablaban en hindi; cada vez que me daban un nombre para que los anotara en el Bus Tour anotaba cualquier cosa porque ni siquiera entendía el deletreo... Los llamados los terminaba derivando porque no entendía qué me pedían. Así que me sentía un poco inútil. Prefería irme a la oficina a contactar gente latina que necesitaba ayuda para venir. Porque en eso sí me sentía más útil.
Hasta que un día, decidí salir de mi zona de confort y empecé a ser más proactiva y que no me importara ni el idioma, ni el que soy nueva y empecé a estar más disponible.

Y cuando uno cruza esa línea, ahí ocurre la magia.

Mi inspiración para salir de mi zona de confort y salir al encuentro de quien necesita de mi ayuda antes de que si quiera lo pida, fue uno de los Sevas: lo llamamos el Robin Hood del Ashram. El tipo es increíble. Todo el tiempo alerta y disponible para ayudar al que sea y hacerlo sentir en casa.

Cruzar la línea me hizo conocer a muchísima gente lindisima. Algunos quedaron amigos, otros tal vez ni llegué a despedirlos. Pero son momentos que me quedan gravados.
Un alemán de unos 45 que vivió mucho tiempo en EEUU y se terminó quedando como una semana en el Ashram e hizo su primer curso acá. Una polaca que habla inglés, alemán y castellano, que trabaja en Google y vino a hacerse tratamientos ayurvedicos. Ella sigue acá y es increíble ver su antes y después del tratamiento, todavía sigo compartiendo con ella. Un italiano que logramos que baje un cambio y disfrute más del momento presente, sigue acá y su cara brilla cada día más, siempre viene y me regala algo rico para comer o tomar. Un californiano que quedó fascinado después del Bus Tour y terminó volviendo el fin de semana siguiente a hacer el curso. Con este chico experimenté mucho lo que es dar sin esperar nada a cambio. Un grupo de 20 yankies de una agrupación católica, que después de pasar como 2 horas con ellos, me hicieron tomar conciencia de que estoy viviendo un sueño que soñé cuando era chica y muy católica (esto lo cuento en el próximo post). Fue muy linda la conexión que tuve con ellos. Una suiza-alemana con la que compartí casi un día y tuve conversaciones de lo más profundas sobre la vida, los objetivos, los tiempos de cada uno, las no casualidades. Una pareja de indios que estaban llevando a recorrer a un yankie por Ashrams en India. Tuve un almuerzo divino con ellos, el yankie tenía tanta profundidad y los indios tanta sabiduría. Este encuentro me hizo sentir que estoy en el mejor lugar donde puedo estar. Antes de venir yo también quería hacer el tour por los Ashrams, pero cuando llegué me di cuenta que estaba en casa y que el viaje que venía a hacer era el de la cabeza al corazón. Y este es el mejor lugar en el que puedo estar para eso.

Como verán no estoy viajando. Pero conociendo tanta gente, viajo todos los días. Ahora tengo amigos en Bulgaria, Montenegro, Jordania, Brasil, Estados Unidos, India de todas partes, México, Venezuela, Malasia, Japón, China.... Todos formamos una gran familia mundial.
La Cande tímida quedó atrás y me convertí en el centro de información del pueblo. :) Literal.

Cruzar la línea hizo que de repente el Info Centre fuera un lugar del cual podía disfrutar de cada momento y no estaba esperando que se terminara, pero que también era feliz de terminar e ir corriendo al Satsang que ya había arrancado. Un lugar donde me hice amigos del trabajo. Sobre todo a la linda de Johanna, la alemana, con la que nos hicimos íntimas. Prashant, mi jefe, que es un dulce de leche. Me ayudó a organizar todo el viaje que voy a hacer en febrero y con el que tuve charlar que guardo en el corazón. Upkar Ji, el Robin Hood, mi inspiración y ejemplo, de esas personas que queres tener siempre cerca. Pranava el indoo americano que me hizo descostillar de la risa y le trajo más sal al lugar.

Adiós segunda etapa. Se me viene el curso de Conocimiento Védico por casi un mes.
Ya contaré más detalles.

Los abrazo fuerte.

jueves, 8 de enero de 2015

Mis Usos y Costumbres en India

Muchos me preguntan qué es lo que hago en sí en el Ashram. Así que aquí va un poco de lo que podría ser un día "normal" mío en el Ashram mientras estoy haciendo Seva (voluntariado o servicio).
La vida en el Ashram consiste de cierta Disciplina y de hacer que esa disciplina te de la fuerza para hacer de tu día algo siempre sorprendente y creativo. La disciplina te da la fortaleza para crecer internamente, para superar obstáculos y seguir adelante venga lo que venga.
Quienes me conocen, como buena virginiana, amo la disciplina. La disfruto tanto como a quienes no le gusta para nada.
El despertador suena a eso de las 5/5.15am con la única canción que tengo en el celular: On the Top of the World de Imagine Dragons.
Mi música la dejé en Spotify y acá no sé por qué extraña razón no lo puedo usar. Así que decidí dejar ir mi música. Al fin y al cabo hay música en mis oídos todo el tiempo. Hay gente que se muere si no tiene música. Evidentemente no soy de ese tipo de personas.
Soy feliz escuchando la música de India mientras estoy en el Info Centre o escuchando y cantando Bhajans en Satsang.
A las 6am arranca el Sadhana matutino. El Sadhana es en sánscrito la práctica espiritual, el medio para conseguir algo. En criollo: yoga + técnicas de respiración + meditación.
Así que salgo de mi cuarto con mi yoga mat y mi botellita de agua y me junto en alguno de los muchos salones con quienes también están haciendo Seva acá.
Lo más lindo de esta caminata es ver la luna y el cielo estrellado. Se escucha solo el silencio,  todo duerme. La gente, los animales, la naturaleza. Muchas veces me paro unos segundos para mirar la Luna y agradecer por estar despierta.
La práctica, el Sadhana dura casi 2 horas. Una hora de Yoga (Asanas=Posturas) y después casi una hora de las técnicas de respiración que se enseñan en los cursos básicos del Arte de Vivir y luego Meditación. A veces es una meditación guiada de Guruji, otras veces cada uno medita solo. En el Arte de Vivir hay un curso que es el de Sahaj Samadhi. Sahaj en sánscrito quiere decir sin esfuerzo, natural. Samadhi es un estado meditativo, profundo y lleno de dicha. Por lo tanto, la meditación Sahaj Samadhi es un sistema de Meditación natural y sin esfuerzo. Así que eso es básicamente lo que hago. Me siento, cierro los ojos, recito mi mantra y no hago ningún esfuerzo mas que el ver pasar mis pensamientos y mis emociones y los ruidos de afuera y cada vez entrar más adentro de algo mio que es lo único permanente que tengo y de repente pasar a otro plano que me hace fundirme en algo más grande y eterno.
A veces es simple. A veces no tanto. Llevo ya casi 8 años de Meditación y estar acá tan comprometida con mi práctica hace que realmente sea sin esfuerzo y me llene de dicha, paz, alegría, profundidad.
Después de desayunar en el comedor y después de almorzar me voy directo al Info Centre. Y acá pueden pasar todo tipo de cosas.
La realidad es que en modo no arte de vivir me lo hubiese tomado como un lugar en el que no hago nada. La realidad es que muchas veces no hago nada para lo que es el común de la gente. Pero tenes que estar acá sentado disponible para el momento que pasa realmente algo. Y eso es: estar disponible a las consultas y necesidades de todos los visitantes del Ashram: los llevamos de tour en Bus, los acompañamos hasta el comedor, los llevamos a meditar y a ver videos acerca del Ashram y el Arte de Vivir.
Pero no solo pasa eso estando aquí. Esta gente suelen traer historias. Pueden ser visitantes o pueden ser amigos del pueblo (así lo llamamos al Ashram, porque realmente se siente así, caminar por la calle e ir saludando a todo el que pasa, te enteras quien llegó nuevo quien es qué hace, quien se fue...)
Pero todos traen aprendizajes nuevos. Conversaciones profundas. Divertidas. Interesantes: culturales, mundiales. En todos los idiomas que uno se pueda imaginar. 
Me encontré con gente zarpada. Viajeros profundos. Conocimientos profundos de la vida. Gente que me hizo reír mucho. Que me hizo pensar y reflexionar mucho. Hay mucha gente que llegó, me trajo lo que necesitaba en ese momento y se fue.
Creo que un poco así es la vida.
Una vida llena de personas que llegan para dejarnos una huella e irse. Qué más se le puede pedir a la vida? Simplemente hermoso.
Otros pasa tiempos: leer, escribir, planificar viajes, hablar por whatsapp y uno de los que más me gusta: ser la testigo de todo lo que está pasando loa ruidos de la naturaleza y los pájaros, la gente que pasa y que cada persona es un mundo por descubrir.
El almuerzo es entre las 1230 y las 14. Antes de almorzar voy a meditar unos 20-30min al Shankara Hall. Mi segundo lugar preferido de Meditación después de Sumeru Mantap (el viejo Ashram). El Shankara Hall está debajo del Vishalakshi Mantap (el Loto). Continuamente se escucha el canto del Om en un CD y es puro silencio y ruido de pajaritos. Uno de mis momentos preferidos en el día.
En algún momento del día suelo ir por unas horas a la oficina administrativa y de organización de eventos a contestar los mails de consultas de los latinos que están viniendo al Ashram en estos meses y necesitan información y sugerencias.
A las 1830 empieza Satsang, pero yo suelo terminar recién a las 19. Así que llego directamente para cantar unos Bhajans (Mantras) y meditar. Si está Guruji la gente le hace preguntas y él responde; si no está escuchamos algún video de sus charlas. Pero siempre es una fiesta. Brota alegría por todos lados. Risas, cantos,  bailes a la vida.
La comida es de 20 a 21. Por ahora una sola vez salí a comer "afuera" a la cafetería de acá: Vishala. La realidad es que se come tan rico en el comedor y es gratis, así que no encuentro muchas razones para ir. Después de comer sí fui varias veces a festejar cumples después de comer, las fiestas y comer torta. La torta de chocolate es una cosa increíble.
A la noche puede salir caminata a la luna por el Ashram. Tecito con mi amiga Fer de Argentina.
La realidad es que la vida en el Ashram es muy de encuentro con otras personas y a la vez encontrarme conmigo misma en esos encuentros. En cada visita al Info Centre, en cada mail, en cada comida. Cada día me vuelvo más y más consciente de que todas las personas con las que me cruzo son reflejos míos de situaciones, de personalidad, de cosas por aprender, de enseñar. A cada momento atraemos personas con vibraciones que vienen a complementar las nuestras. Así lo vivo hoy. Y me parece apasionante. Lo disfruto. Lo vivo intensamente.
Muchos de esos encuentros son difíciles, crudos, me despiertan a esa realidad que a veces me parece dura. Pero gracias al Sadhana, el Satsang y el Seva: Attraversiamo
Que quieren que les diga... Me siento tan feliz. Y lo más lindo del sentirme feliz, es que no tengo ningún motivo en especial.
Estoy simplemente feliz. Soy feliz. Por ningún motivo en especial y por todos en general.
Seguramente me estoy perdiendo de contar ciertas cosas. Pero este post es un poco para que sientan mis zapatos.
Gracias por estar del otro lado. Me encanta poder compartir todo esto. 

"Aquello que es tuyo, siempre lo será. Todo lo que se va, nunca ha sido tuyo, ni siquiera antes. Si tu sabes esto, estarás en PAZ." Sri Sri Ravi Shankar 
 

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Año Nuevo para el Recuerdo

Hace algunos años que me di cuenta que pasar las fiestas fuera de casa tiene algo muy especial. Y es que las hace recordables. De hecho creo q solo puedo recordar las últimas 7 porque de estas 7, 4 veces la pasé afuera. Y me está costando recordar esas 3 que estuve en Argentina.

Así que cuando todos me decían: Pero vas a pasar las fiestas afuera! Cómo podés!
La verdad es que me divertía la idea. De esas 7 solo 1 la pasé sin algún familiar directo, y esa vez tuve una familia adoptiva. Así que sería raro.

Se acercaba el día de Año Nuevo y le empecé a preguntar a mi jefe en el Info Centre qué se hacía acá para Año Nuevo. Y me decía: Yo llego el 1ro, le doy la mano a la gente y le digo Happy New Year. Y yo le decía, pero es Año Nuevo! Algo especial tiene que haber!! Hay que celebrar. Y él me contestó: Cande, nosotros celebramos todos los días.  Todos los días son como un Año Nuevo para nosotros.
Lindo no?

Cuestión que esta explicación era muy linda. Pero me divertía la posibilidad de festejar Año Nuevo de una manera distinta. Hacer algo.

Así que entre los internacionales estábamos empezando a organizarnos para hacer algo entre nosotros. Pero estando en Info Centre empecé a darme cuenta que los indios también preguntaban por el festejo de fin de año.

Finalmente nos enteramos durante el día del 31 cuál sería. Acá hay que saber ser paciente y adaptarse a los tiempos indios. En algún momento, todo lo que uno quiere, se da. Pero mientras tanto, la paciencia es vital.

Así que luego de comer, fuimos a comer con los internacionales a Vishala Cafeteria a comer torta y divertirnos con juegos. A las 11pm fuimos a Vishalakshi Mantap (el que siempre les muestro en las fotos) y empezó la fiesta. Fue realmente una fiesta. Había alegría flotando por el aire. Todo el mundo bailando y cantando. 

Y pasé las 12 así como yo quería que fuera. Meditando. Esa meditación que conté en el último post.

Cuando abrí los ojos, ya eran las 1215am. Mágico cerrar los ojos a las 1145pm y abrirlos media hora más tarde y estar en el año nuevo.
Decidí que así quiero pasar todos mis años nuevos. Sintiendo esa paz profunda de estar conmigo misma y desde ese estar conmigo, sentirme unida a la divinidad. Al mundo. A la galaxia. A las estrellas. Eso te da la meditación. Ese sentimiento de grandeza: q sos mucho más que este cuerpo. Q sos mucho más que tus pensamientos. Que tus sentimientos. Que hay algo más grande que es un misterio y que a la vez no sos nada. Fundida en el vacío. Y luego salir de la meditación y sentir paz, sentir armonía, sentir amor. Que el mundo te pertenece y que le perteneces al mundo.

Así empecé mi 2015.

Tal vez después de haber pasado estas fiestas en India a pura celebración haga que las próximas, sea donde esté, también así sean.

Algo que aprendí en este festejo de año nuevo fue eso: que la vida, si yo lo elijo, es una celebración todos los días. Aunque también me gusta que haya días de especial celebración, como lo es Año Nuevo.

Luego de meditar y seguir eufóricos cantando y bailando, pudimos escucharlo a Guruji en vivo dando su mensaje de Año Nuevo desde Alemania.

Estos fueron algunos de sus mensajes que fueron un verdadero regalo de Año Nuevo:

Un juego con el número 2015:
2 veces en el día volvete 0 (medita) paea ver el 1 (el Ser) más allá del 5 (los 5 elementos: agua, tierra, aire, fuego y éter).

Catch the time, match the time and move the time: El tiempo es bueno para hacernos recordar lo aprendido y no para quedarnos atascados en las emociones. Podes ir más allá del tiempo. Dejo que lo pienses.

La responsabilidad de quien es feliz, es hacer felices a los demás. Para hacer felices a los demás, hay que esparcir el conocimiento de cómo ser felices. Ese es el Arte de Vivir.

A los chicos les gustan los dulces. Si en año nuevo los padres les dieran solo dulces no serían buenos padres. Hay de todo tipo de comidas en la vida. La q nos gusta y la que no. Pero toda es parte de la vida. Cada año en año nuevo tenes nueva comida. No comas la del año pasado q ya está vieja. Nuevo año comienza. Deja atrás todo el pasado.

A celebrar la vida!
Feliz de poder compartir la mía con ustedes!

lunes, 29 de diciembre de 2014

Lo dejo ir

Hace un par de días sentada en el Info Centre Upkar, uno de los sevas más cercanos a Guruji, me preguntó qué hacía y le conté que estaba escribiendo un blog. Johanna, la linda alemana con la que trabajo aquí, me preguntó cómo se llamaba. Y ahí vino esa pregunta, del tipo de las que me hacen permanentemente a cada paso que doy en el Ashram y que siempre necesitan reflexión e introspección.

Y qué cosas dejaste ir estando en el Ashram?

Buena pregunta.

Mi respuesta fue muchas.

Y fue el puntapié para dos días en los que reflexioné acerca de qué cosas dejé ir aquí en el Ashram y qué cosas seguí dejando atrás este 2014 que acaba de terminar. 

Así que acá va mi lista:
-Mi zona de confort: mi casa con agua caliente 24hs y sin horarios, el bunker de mi cuarto: mi ropa, mis aritos, mis collares, las uñas pintadas; las comidas ricas de mi mamá, mi trabajo que me apasiona; pero sobre todo el moverme de mis ambientes conocidos y a los que adoro, mis amigos y mis actividades y moverme al mundo desconocido: otro idioma, otra gente, otras costumbres. Tener que ponerme a resolver todo sola, tomar cada decisión, acercarme a la gente, charlar.

-Mi necesidad de agradarle a las personas. Gran aprendizaje del 2014: enojarme y decir lo que pienso puede resultar una muy bueno mientras sea una herramienta y no me saque de mi centro.

-Mi preocupación por la plata. Siempre fui al extremo precavida por la plata, llevando cada gasto escrito. Lo sigo haciendo, pero solo para tener un registro. Sin despilfarrar me doy todos los gustos que me brindan alegría!

-Mis planes y mis no planes: vine con la necesidad de no tener planes en el viaje y dejar ir esos planes que tengo desde siempre en la Susanita que vive en mí. Ahora planificando paso a paso. Teniendo esos pequeños planes que te ayudan a avanzar, pero con el corazón abierto a que sea lo que tiene que ser y dejarme sorprender.

-Mi tristeza profunda, mi insomnio, mi angustia y mi falta de apetito, todo esto que me generó lo que significó para mi la separación de mi ex. El castillo de cristal roto en pedacitos. Después de haber pasado por muchos estadíos entre llantos, angustias, alegrías y enojos: dejé ir todo en el Ashram.

-Mis etiquetas personales: la economista, la casi magister en comunicación, la responsable en comunicación, la inteligente. Puedo ser una excelente secadora de platos, una traductora de inglés al castellano, del portugués y del alemán. Y nada de esas son mis habilidades, todo esto no lo cree yo. La divinidad nos da todo el tiempo las habilidades qur necesitamos para atravesar cualquier tipo de situación que se nos presente.

-Mis yo no puedo. Yo traduciendo si no hablo perfecto inglés? Yo durmiendo 3 horas y teniendo pilas para todo el día siendo el oso que se queda dormida en todos lado? Yo hablando con todo el que se me cruzo por la calle con lo tímida que era? Yo dejándome ayudar? El límite está solo en mi cabeza. Tenemos todas las capacidades que necesitemos.

-El esperar algo a cambio luego de ayudar. O esperar que las personas sean de una determinada manera. El verdadero servicio es el que se hace sin esperar un gracias. Y cada persona es un mundo. Todas somos parte de la misma esencia, pero también todas somos diferentes. Esperar algo del otro nos hace infelices.

Dejé ir mis tensiones en cada nuevo desafío, mis necesidades, mis prejuicios, mis decepciones.

Puede que todo esto vuelva, que se renueve, que tome otras formas. Pero está en una persona inteligente el aprender de los obstáculos y no aferrarse a las emociones que estos nos provocan. Los obstáculos internos y externos están para hacernos aprender de ellos, no para que nos quedemos trabados en la emoción y le sigamos dando vueltas.

Swami Paramtej ayer en la meditación que nos trajo al 2015 dijo esto:
Entrega todo el pasado a la divinidad, al maestro (a quien creas que sea). Entregale todos tus deseos.
Y luego deja que la divinidad este año actúe en vos.

Love is that phenomenon of dissolving, disappearing, merging, becoming one with the infinite. Love is that phenomenon of total letting go.

Estoy aprendiendo a vivir mi vida en este fluir. En el fluir de INHALAR y llenarme de energía y EXHALAR y dejar ir todo lo que me tensiona, me enrosca y me quita libertad. Cada vez que tomo conciencia de que algo me perturba: lo entrego y sigo.

Les deseo esto en este paso al 2015.
A vaciarnos de todo eso que no necesitamos y a lo que nos aferramos porque nos hace sentir que "somos". Para sentir lo que SOMOS, simplemente tenemos que experimentar ese vacío. No necesitamos nada más. 

If you hold onto everything then you get nothing. If you are wellversed with nothing, then you get everything.

2014 Gracias por tanto. Hoy te dejo ir.
Que la memoria me sirva para recordar todo lo aprendido y no para atascarme en las emociones que ya son viejas.

Qué así sea.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Usos y Costumbres en India

Ya llevo 23 días en tierras Indias. Parece poco si los cuento en números. Pero la verdad es que siento que estoy hace meses acá.
Hay dos cosas que tienen mucho que ver. Uno es que estoy durmiendo mucho menos de lo que suelo dormir. Los primeros días dormía entre 4 y 5 horas. Lo máximo que logré fue 8. Los días son larguisimos!
Otra, y creo q es la fundamental, es que acá estoy tan comprometida con mi presente, que cada instante tiene su propia magia.
Así que voy a empezar a contar un poco sobre estas cosas que me llaman tanto la atención y que de alguna manera hace de este viaje, eso especial de estar en otra cultura.

La vestimenta. Y aquí estoy aplicando uno de los puntos de conocimiento del Arte de  Vivir. "Lo que resiste persiste" Antes de venir pensaba: yo ni loca me voy a empezat a vestir como una india. Lo respeto me parece perfecto que se vistan así pero yo no. Cuestión que con esto de ser extranjera y que todos te miren por serlo, me empecé a sentir incómoda. Ahí me enteré que hay cosas que provocan a los hombres: las piernas, la cola, los hombros y el cuello (la parte de adelante). Ojo, sí podés mostrar la panza (cuando ellas visten con Sari, muestran la panza y no hay problema).
Así que decidí irme a comprar unas Kurtas y un pañuelo para no mostrar nada indebido.
Cuando empecé a ponérmelos me di cuenta que me miraban igual, así que seguía siendo una extraña.
Unos días después de empezar mi Seva tuve una reunión introductoria en la que nos explicaron el por qué de tener que vestir así. Porque no es que toda la gente acá se vista con Sari y con Kurta, también hay gente con jeans y remera.
Pero la mejor explicación que encontré fue la que me dieron en la introducción de sevas: A Guruji le importa preservar las tradiciones culturales.

Otra de las cosas a las que me rehusaba era a usar el Bindi en el entrecejo. Si es algo cultural de ellos y yo no entiendo ni qué es. Pero ahí llegó la respuesta. Se pone en el lugar del 6to chakra, Ajna, el chakra de la apertura de conciencia. Antes de ponértelo haces 3 círculos hacia la derecha para activarlo y tenerlo todo el día hace que siempre te recuerde tomar conciencia de todo lo que haces. A tener foco y concentración. Me pareció lindísimo el significado. Ahora lo llevo feliz de la vida.

Ahora otros temas más divertidos:

Los hombres son super cariñosos entre sí. Caminan agarrados de la mano, se abrazan, se hablan y se toman de la mano. Pero ser gay es pecado mortal.

Te mueven la cabeza de un lado para el otro. Ahora entendí que es un "comprendo", pero antes sentía que me decían que sí, pero que con la cabeza me decían que no. Así que por las dudas preguntaba 3 veces.

Comen con la mano y preferentemente en el piso. Comí en el piso con ellos en el comedor para los locales, pero todavía no logré comer con la mano. Hace una semana comí el Prashad (la comida que dan los domingos después de Satsang -sería como una comida bendecida después de una ceremonia religiosa) con la mano por única vez y ya está. Todavía me resisto a la mano. La cuchara es tanto mejor!! :)

De estos 23 días que llevo, dormí la mitad sola y la mitad con una india divina que vive en Japón. Con ella aprendí mucho de sus costumbres. Cuando entré al baño, no entendía para qué tanto balde y jarrito. Escuchándola bañarse me di cuenta del por qué. No usan la ducha. Usan el balde y el jarrito.
Más me llamó la atención que no usan papel cuando van al baño, se limpian con agua y manito.

Otra cosa que les llamó la atención de mí es que me lavara el pelo todos los días. Acá se lo lavan 2 o 3 veces por semana y usan aceite. Un aceite que empecé a usar una vez por semana y te deja el pelo divino.

El picante en sus comidas no es una novedad. Pero les juro que es muy picante. Siempre me dicen que no tiene picante y de repente veo un chilli rojo y entiendo el ardor de mi boca.

Estando en el Info Centre y teniendo que preguntar por nombres, me llamó la atención que no tienen nombres típicos. Me cuestan horrores. Y le pregunté a mi jefe Prashant: no tienen nombres comunes acá, un pedro, un juan. Me dijo que no. Que solo está la costumbre en el sur de India de ponerles los nombres del padre y que sean nombres de las deidades de acá.

La pregunta que sigue al después de de qué parte del mundo soy, es si estoy casada.

Los arreglos matrimoniales siguen estando acá. Aunque al menos a quienes conocí, son más rebeldes con respecto a eso. Acá en el Ashram no ves a nadie ni de la mano. No se puede. Están extremadamente reprimidos en este aspecto. Según mi amigo Rodo, esta es la razón por la que los preservativos acá previenen la eyaculacion precoz y las mujeres son tan histéricas. Estos son los mitos urbanos.

Por otro lado, no hay reglas. Uno te puede decir que no, pero si queres que sea un sí,  de alguna forma lo logras. Así como no hay reglas claras, no hay tiempos claros. La puntualidad no es su tiempo y todos tienen su propio ritmo. Si tenes que hacer un trámite: Paciencia.

La calle. Caos. No hay reglas. Cada uno va por donde puede. Todos quieren ser los primeros, así que te pasan por donde sea.
El valor de las cosas. No hay reglas. Un día tiene un valor, al otro otro. Así es la cosa. Estamos en el mundo de la relatividad.

Son muy duros en sus maneras. No hay un por favor, ni un gracias. Con Fer decimos que son todos jefecitos. Todos te dan órdenes y por lo general son todas diferentes. Así que: Paciencia.

Somos diferentes en muchas cosas. Pero en otras tan parecidos. Tienen algo muy latino de amorocidad. De cariño. La importancia de la familia, de la comida,  la diversión, la picardía. Son muy lindos. Detrás de esas jefecitas hay puro amor. Disciplina, te ponen los puntos, pero luego son puro cariño.

Tan diferentes, pero tan parecidos.
Mismos mambos, mismos sueños, mismas necesidades. Al final esa es la conclusión todos somos uno.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Tour por el Ashram (Part 1)

Ashram is a place where you come and drop all your worries behind. 'Shram' means effort, 'Ashram' means a place where there is no effort. So, get ready for an effortless and joyful stay here at the Ashram.

Así te recibe el Ashram Internacional del Arte de Vivir en Bangalore.

Les conté que uno de mis roles haciendo servicio es el de guía turística. Así que para quienes no pueden estar acá. Aquí va un poco el recorrido por estas más de 70 hectáreas.

Lo voy a ir dividiendo en partes, porque hay muchas cosas interesantes para contar. Creo q merece hacerse en capítulos. Ojalá lo dusfruten!

Lo más imponente al llegar es el Vishalakshi Mantap, el Hall de Meditación principal que es el que pongo en todas las fotos.
Vishalakshi es aquel que tiene la visión amplia.
La estructura es una flor de loto totalmente florecida con 108 pétalos. Y el edificio mide 108 pies de alto.
La suma del 1+0+8=9 ambos números sagrados a través de las culturas.
En la cultura hindú representa la verdad absoluta y la perfección. Si multiplicas cualquier número por 9 la suma de los dígitos siempre es 9. Así como la verdad, la verdad nunca cambia. El 108 tiene un poder muy grande. Rezar 108 veces un mantra con el Mala o el Rosario te deja en estado meditativo. Muy poderoso.
Volviendo al Vishalakshi Mantap. Este tiene 5 pisos que representan los 5 elementos: tierra, agua, fuego, aire y éter.
La cúpula de vidrio que tiene arriba es de 15 pies y es la más alta de Asia. Está construido con el estilo de los templos de India del Sur.

La planta baja del VM tiene capacidad para 2000 personas. Cuando no está Guruji los Satsangs son acá y siempre está lleno.

Adentro, el círculo interno tiene 16 columnas que simbolizan las 16 religiones más grandes del mundo (están sus símbolos pintados): Budismo, Hinduismo, Jainismo, Cristianismo, Judaismo, Sikismo, Taoísmo, Confucionismo, Islam, etc.

El lugar es divino. Pero cuando aprendes todo esto te das y le das significado a tanto simbolismo, comprendes el por qué de esa magia que se siente.

Los lunes por lo general se hace el Rudra Pooja aquí.
Rudra Pooja es una práctica que se realiza en la India desde tiempos remotos.
'Rudra' quiere decir 'Shiva, el benevolente'  'El destructor del Mal' . 'Pooja' quiere decir eso que nace del sentirse lleno, completo.
A través de este Pooja podes encontrar paz interna y sentirte completo, que no necesitas nada más. Realmente es así. Mágico.
Me es difícil ponerle palabras a esto. No entendes ni una palabra de lo que dicen, son repeticiones y repeticiones de palabras en sánscrito y uno está sentado ahí y de repente te fuiste a otro planeta. Y cuando termina. Quedas volando. Es así. Una sensación de estar completo. Lleno. Que no necesitas más nada. Hermoso.
En este Pooja el dios Shiva (los hinduistas tienen 108 deidades: el mismo Dios, que toma 108 formas diferentes) se convierte en la forma de Rudra. En las escrituras védicas se dice que este Pooja es la mejor forma de remover lo malo, lograr todos los deseos y obtener prosperidad.

El mundo es un juego de energía entre lo positivo y lo negativo. Cuando le rezas a Shiva, el dios de la transformación, toda la negatividad que uno tiene en forma de deseos, depresión, infelicidad se transforma en paz, prosperidad y alegría. Y nos colgamos de paz el cuerpo, la mente y el alma.

Doy fe de eso.
Así paso mis lunes en el Ashram a las 7am.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Heavenly Peace

Mágico de principio a fin fue este día navideño. Así que me sobran ganas de compartirlo aunque me faltan palabras.
Estoy.
Emocionada es la palabra?
Disfrutando de eso que siento adentro.

Hoy sonó el despertador a las 5.15 am como todas las mañanas. Me había ido a dormir como a las 2.30, pero tenía un entusiasmo adentro. Como si fuera la primera navidad de mi vida.

Salí de mi cuarto a las 6. Llegaba tarde a mis prácticas en grupo. Todas las mañanas hacemos dos horas de prácticas en las que primero hacemos yoga, luego las técnicas de respiración y por último meditamos.
Salí de la meditación con una paz.

Mientras caminaba al desayuno llamé a casa en Buenos Aires. Todavía no eran ni cerca las 12 allá y yo ya las había festejado, ya me había ido a dormir y levantado. Muy loco.

Hermoso despertar.

Después del desayuno nos invitaron a los internacionales que estamos haciendo Seva a festejar Navidad a la Secretaría del Ashram. Guruji (así le decimos a nuestro maestro) no está ahora acá, pero tuvimos el placer de compartir con Swamiji Parantej (un maestro con una luz impresionante), nuestra coordinadora de internacionales y la secretaria de Guruji.
Ella nos compartió el video con el mensaje de Navidad que dio Guruji anoche en Alemania. Lo pueden ver acá. No tiene desperdicio. Comimos pan dulce a lo indio. Riquisimo y té indio (un especie de te negro con leche y especias).

Me tomé el día libre. Sin cumplir horarios de mi Seva. Así que me pasé toda la mañana limpiando mi cuarto y lavando ropa. Parece aburrido. Pero es uno de mis grandes placeres. Hacer orden. Dicen que ordena adentro. Y así lo siento cada vez q lo hago.

Al mediodía fuimos con Fer y Carlitos (el brasilero al que le estuve traduciendo), mis dos grandes amigos en el Ashram, a meditar a Sumeru Mantap (el viejo Ashram). Un lugar con una energía muy especial. Es al aire libre y tenes la vista desde la colina.
Salí de meditar con una paz. Y a almorzar.
Teníamos comida especial. Todos los días la comida es riquísima. Esta vez además tuvimos postre dulce. Delicias de la India. (Ya haré un capítulo aparte de la comida).

No pude con mi genio a la tarde y después de ir a averiguar sobre trenes para febrero cuando me vaya me fui a la oficina a hacer servicio. Cuando me sentí completa volví al cuarto y luego de la siesta: yoga y meditación y de ahí a Satsang.

Hermoso. Se me caían las lágrimas de la emoción. Hacía mucho q no me emocionaba así de alegría.

Es jueves y no está el Guru, así que nos tocó Guru Pooja. Guru Pooja es una práctica ancestral en la que se le agradece a todos los maestros. Un viaje de ida. Se canta en sánscrito. Es hermoso. Te hace entrar en meditación. Estás tan ahí en el presente. Tan ahí.

Todo el Satsang me llenó de emoción. Estar ahí sentada. Con tanta gente.

Feeling good about my self.
Beeing grateful for all the things that I have and I don't have.

Y me caían las lágrimas.

Creo q nunca me sentí tan plena como me siento hoy.

Volar pero estar bien en la tierra. Eso es lo que siento. Una sensación extraña.

Disfrutar de la rica comida, de las risas, de las conversaciones mitad en inglés, mitad en portugues, mitad en castellano.
De las miradas y sonrisas con la gente. Gente apasionante me cruzo acá.

Mientras comía pensaba en escribir esto, para hacerlo eterno de alguna forma.

Porque sé que esto también lo tengo que dejar ir.

Los momentos van y vienen. Las sensaciones van y vienen. Los sentimientos van y vienen.

Lo que queda es el Ser. Ese que estoy experimentando en este momento que me siento tan presente. Dejarlo eternalizado hace que cada vez que me aleje de él, algo me llame a volver.

Me entrego. Entrego este momento hermoso. No hay otra palabra que se me venga. Simplemente eso.

El mensaje de navidad de Guruji me acompañó todo el día.

La navidad de donde proviene es en un momento en el que la naturaleza está durmiendo, está hibernando. Si recuerdan, la carta que saqué cuando me subí al avión. Y que de ese silencio y tranquilidad surge esta celebración de alegría y amor que es la Navidad.
Cuando estás quieto y en silencio nace el mensaje del amor. El amor sale de mirar hacia adentro de uno mismo.
Dormir en la paz celestial (Sleep in heavenly peace) como dice la canción, es cuando la mente pequeña que es como un niño dependiente duerme en la falda del Ser universal. Cuando estos están lejos. Hay caos y confusión.
La paz real, la holy night, llega cuando ambos se juntan. Entonces cuando el Ser indivual se une al Ser cósmico surge la Heavenly Peace.
Y eso es meditación. Cuando ambos se unen.
Y por eso los regalos. Cuando la madre y el hijo se unen.

Traigamos paz al mundo. Sin paz no hay prosperidad, sin prosperidad no hay felicidad.

Estar en el momento presente. Eso es meditación. Eso es ser un Yogui diría Patanjali.

Recibí todos los regalos del mundo hoy. Materiales y espirituales.

Les deseo eso también a ustedes.
Con todo el amor.


miércoles, 24 de diciembre de 2014

Noche de paz y de amor

En otro momento de mi vida hubiese pensado que este título iba a ser muy trillado. Pero la realidad es que hoy lo siento.
Esta noche buena fue diferente.
Antes de venirme un amigo me preguntó con quien iba a pasar Navidad. Le dije que no tenía idea, pero que seguro iba a encontrar una familia que me adoptara.
Hoy observaba a mi alrededor, siendo testigo de mi misma y de la situación en la que estaba inmersa, y volví a sentir esa sensación de: Estoy en el lugar justo, en el momento justo, ese lugar donde tengo que estar.
Fuera del caos porteño y la histeria de la compra de regalos, de tener que preparar la comida especial, poner los platos lindos, ponerme el vestido especial... Como se imaginarán en India hay solo una minoría cristiana, así que no es una tradición que se festeje. Igualmente como estamos en un Ashram Internacional y para Sri Sri Ravi Shankar (el fundador) es muy importante respetar las celebraciones, en los últimos días vimos algunos lugares con arbolitos de navidad auspiciando lo que se venía. Pero igualmente mi 24 transcurrió en la paz del Ashram sin ningún alboroto. 
Tuve un día de lo más tranquilo, me tocó trabajar en la oficina. Cual volver a Columbia -mi trabajo-. Se ve que el Guru me está poniendo a prueba a ver cómo está mi mente ahora.
Me cambió la energía comprar mi pasaje a Varanasi para febrero. Adrenalina de aventura.
Y luego. Satsang. Satsang es el momento al final del día en el que todos nos juntamos a celebrar: meditamos, cantamos, bailamos. Los internacionales del coro cantaron canciones de navidad en diferentes idiomas. Fue mágico. Estar ahí meditando. Esa noche buena espiritual. Pidiendo por mis seres queridos y por el mundo querido. Rodeada de gente que busca crecer espiritualmente.
Con una sonrisa me fui a comer, comida simple del Ashram, preparada con todo el amor del mundo. Qué más que eso necesitamos?
Y después con todos los internacionales y los indios que quisieron festejar con nosotros nos fuimos a Vishala Cafeteria (la cafeteria adentro del Ashram) a festejar.
Mirar la ronda mientras cantábamos y bailábamos y que pudiera nombrar paises de todos los continentes: brasileros, rusa, búlgara, japonés, indios, mexicana, americano, holandes, sudafricana, kasajistana, alemana y más.
Y decir. Waw. Estoy en la familia del mundo.
El slogan del Arte de Vivir es: One world family.
De esa formo parte hoy. De esa formamos todos parte. 

Terminamos con Fer, una de mis amigas argentinas, tomando té y mate en su habitación, charlando de nuestras profundidades y banalidades de la vida, ella tocando la guiterra y juntas cantando Kevin Johansen. 

Si habré tenido una inolvidable Noche Buena. 


Qué tengas una muy feliz navidad de nacimiento. Qué algo lindo nazca hoy en vos. Algo q te haga grande. Y algo que sirva a la humanidad a ser mejores habitantes del mundo.
Eso te deseo hoy.
Desde la paz. Buenas Noches!

viernes, 19 de diciembre de 2014

Attraversiamo

Quienes leímos a Elizabeth Gilbert en Comer, Rezar, Amar sabrán sobre qué hablo sin tener que dar demasiadas explicaciones.
Esta es una palabra que me resonó mucho en el momento en que vi la película y después cuando leí el libro cobró mucho sentido.
Attraversiamo es cruzar al otro lado en italiano.
Yo le di más significados antes de venir para acá, conectando los puntos, esos de los que habla Steve Jobs en la charla frente a los flamantes egresados de Standford. Porque estaba y había estado en ese momento. Momento de atravesar un momento difícil.

En mayo de este año tuvimos en Argentina la visita de Rajshree Patel una americana de origen indio, instructora senior del Arte de Vivir. En una de las charlas que nos dio a los voluntarios nos dijo que le había llamado la atención que los argentinos no soportamos atravesar las dificultades. Enseguida nos surge la queja. Que no somos capaces de ir a la profundidad de eso, que es el lugar desde donde se crece, uno se fortalece.

Me quedó gravado. Porque en esa ocasión también me sentí identificada. No sé si somos los argentinos, no sé si hay muchos en el mundo o no. Pero a mí en ese momento me calzó justo, porque estaba atravesando uno de los dolores más grandes que me permití pasar.

Antes de venirme a India tuve una charla por Skype con uno de mis mejores amigos. En esa charla le conté acerca de "attraversiamo". Uno de los aprendizajes más grandes que me dejó el 2014.

La realidad es que tuve la suerte y la bendición de no haber tenido que sufrir grandes pérdidas en mi vida. Tengo mis 4 abuelos, toda mi familia entera, todos mis amigos. El único gran gran golpe que tuve fue a los 21 cuando tuve un accidente de auto. Lo sufrí, lo atravesé, me llevó tiempo. Pero soy lo que soy hoy gracias a eso.
Ahora... Sufrir como sufrí este año nunca. Y este fue por amor. Pero no voy a entrar en detalles porque no es el punto acá.

No me considero una persona que haya ido por la vida sin hacerse preguntas existenciales. Creo q haber vivido muchos viajes y sobre todo conocer la pobreza profunda tanto material como espiritual me ha llevado a muchos lugares zarpados.

Pero....

Atravesar un dolor en mi caso, me despertó un montón de sombras que llevaba adentro. Un montón de preguntas existenciales. Un montón de desafíos personales. Me llevó a preguntarme quién soy, con quién estoy, qué estoy haciendo de mi vida. Por qué soy como soy. Por qué la gente es como es. A replantearme TODO: mi trabajo, mis amigos, el lugar que ocupo en mi familia, mis relaciones con los hombres, mi espiritualidad, mi servicio, qué es lo que necesito AHORA.

Esto es de lo poco que me traje a India. Que es poco, en relación a lo que era. Sobre todo porque vine con la posibilidad de reinventarme todos los días. De jugar a ver quién soy y cómo me relaciono.

Pero hay una gran verdad que me traje y es que... si tenes algún mambo. Te lo llevas a la esquina, a Hong Kong, al lugar más remoto de la India, a tu cuarto y a tu trabajo.

Así que.... Momento de la verdad...

Mi segundo día de Seva me vino a apretar los botones.

Les conté que había empezado a traducirle a un brasilero del inglés al castellano en un curso de silencio.
Cuestión que el muchacho no había entendido ni asistido a todas las sesiones del curso durante los primeros 2 días, por lo tanto cuando terminó el curso el martes la instructora le dijo que sería conveniente que lo hiciera otra vez.
Así que me puse en campaña para que lo pudiera repetir sin costo, dado que el problema había sido en parte también de la organización que no se ocupó de que el chico tuviera traducción.
Pero no fue nada fácil.
Mi primer desafío fue enfrentarme a la autoridad. El hombre de administración no es amable, habla a lo indio — igual a un inglés muy difícil de entender- se toma las cosas a personal. Así que tuve que ser muy firme, muy concreta y lograr lo que quería. Quienes me conocen saben que enfrentarme a personas no ha sido mi fuerte. Me largaba a llorar. No podía decir lo que quería decir. Me daba nervios. Mil vueltas. Así que ahí estaba. Primer botón. Un amigo me felicitó por cómo lo hice, pero en el fondo, me tragué un par de lágrimas.
Segundo paso, lo llamé al encargado de internacionales, quien originalmente me había dicho que era posible que el brasilero hiciera el curso otra vez.
Se pusieron a hablar entre él y el de administración y se volvió a mí y me dijo: En qué momento te dije yo que lo podía realizar gratis, fijate en los mensajes. Le leo los mensajes, explícitamente no estaba escrito,  pero para qué le voy a estar preguntando si puede hacer el curso si es obvio que en cualquier parte del mundo pagando lo puede hacer otra vez. Segundo botón. Decepción. Lección: No esperar nada de la otra persona. Solía idealizar mucho a las personas y esperar que actúen y sean como a mí me gustaría o como yo esperaría; que si me dicen que van a hacer algo, lo harán. Por qué esperar otra cosa? Y más estando en el Arte de Vivir. ERROR.
Creo este año haberme dado los suficientes palos con respecto a esto. Promesas incumplidas, ídolos caídos (y ya ni britney ni las spice girls, personas de carne y hueso). Pero me di cuenta y me vuelvo a dar cuenta, que esperar algo de la otra persona es una de mis fuentes de frustración. Y etiquetar a las personas también es eso. Porque mañana se puede despertar y ser otra persona. Todos cambiamos todo el tiempo. Las opiniones cambian todo el tiempo. Como diría Patanjali: la vida es un fluido, no es sólida. El mundo puede tener todas las posibilidades.
Finalmente no logré lo que quería, el hombre me dijo que si no le daban el ok del departamento de Finanzas no lo iba a permitir.
Ahí fue: "Cande armate de paciencia".
Paciencia. Otro gran aprendizaje. Sobre todo en India. Que todo tiene su burocracia, sus métodos y sobre todo: sus tiempos.
Pero como era poco y todos estos botones estaban siendo tocados en 1 hora y media. Voy a hablar con la persona encargada de los Sevas internacionales y me dice que me dan permiso para quedarme un mes en el Centro de  Informaciones del Ashram.
Y ahí, tercer botón: la libertad. Qué hago si no me gusta y me quiero ir? No me voy a poder ir porque estoy asumiendo un compromiso?
Tercer tema de mi año. La libertad. Qué es la libertad? Quién tiene el poder sobre mi vida? Yo decido? Puedo decir lo que yo quiero? Puffff....
Este lugar no era el que yo esperaba. Hubiese preferido irme a una escuelita rural a dar blessing (bendiciones) a la gente o a Permacultura a cuidar las plantas o a la cocina a cortar verdura. Pero al centro de informaciones?
En fin..... preguntas si las hay....
A todo esto... Patanjali siempre presente. Observando el estado de mi mente. Observando mis preguntas y volviéndome a sentir presa de ella. Y estaba taaan bien...
En fin.
Todo esto se solucionó con un par de respiraciones y sobre todo con el hombro de dos angelitos que tengo acá: caminando con Rodo, mi amigo venezolano, durante dos horas llorando y él diciéndome: "Cande, qué es lo que te recuerda de tu vida esto?". Y la otra fue Fer, que al toque se dio cuenta que algo me pasaba y lo más lindo que me dijo: "Cande, lo bueno de esto es que capaz antes tardabas años en darte cuenta y hoy enseguida lo detectaste".
Creo que eso es lo mejor de cuando uno cae en lugares comunes. Atravesarlo es más rápido. Identificar. Caer. Insight. Y a seguir adelante.

A seguir attraversiando ;) Eso te deseo hoy.
Duele, cuesta, un par de pataletas. Pero salis y brillas otra vez, con más fuerza.