sábado, 14 de marzo de 2015

Extrañar

Este verbo debía aparecer en algún momento en todo este relato. En algún momento me iba a pasar, tocaba.
Ya pasaron los 3 meses, ya pasaron todas las emociones de lo nuevo, de lo que se viene, de lo que no sé, de lo que ya pasó. Y no es que no sigan pasando cosas por acá, todo lo contrario, más cosas me pasan, más cosas vivo, experimento y aprendo, pero a veces me tele transportaría a Buenos Aires para no perderme de nada.
Como conté en el anterior post, una de las razones que me hicieron dudar más en irme o quedarme era el cumple y bautismo de mi primer y único sobrino. Eso está pasando en este momento. Ayer fue el cumple de quien iluminó todo mi 2014. No quiero ser tan tremendista y decir que mi 2014 podría haber sido depresivo, pero creo que en algunos momentos le temí a la angustia y la depresión y la realidad es que su presencia me llenó de vida y de alegría. Lo dije varias veces, que mi hermano y su mujer hayan tenido un hijo, tener un sobrino, es una de las cosas más lindas que me podrían haber pasado. De esos sentimientos inexplicables de amor.
Y así, eventos como este, me empezarán a pasar en estos 3 meses. Seguro serán muchos los momentos que me “perderé” y personas a las que hay momentos en los que digo, cómo me gustaría un abrazo, una mirada, un comentario. Pero si sigo con mis sincericidios, no quiero volver a caer en esto. El sentimiento de “no querer perderme de nada” me costó caro cuando volví a Argentina luego de un año en Alemania.
Tal vez la lección sea: “nada se pierde, todo se transforma” diría Jorge {por Drexler, cantante uruguayo, uno de mis preferidos}
Uno no puede recuperar momentos. Uno toma elecciones y esas elecciones tienen sus sucesivos resultados. Querer ganarle al tiempo no quiero que sea más una necesidad. En este tiempo en el Ashram aprendí algo: cuando estás en este estado de paz y amor, el tiempo pierde sentido y solo te dedicas a ser feliz sea el momento que sea, sea donde estés.
Hoy pude sentir esa conexión con mi familia, esa de no sentir el tiempo y el espacio. Verlos a todos reunidos, en el ruido familiar que tanto me gusta, esa euforia, esas ganas de vida. Y sentirme ahí.
Ayer una amiga me habló acerca de ser maestros del tiempo, es algo que Guruji tambien habló como mensaje de navidad. No ser afectados por el tiempo. Y yo le pregunté: y cómo nos volvemos en maestros del tiempo? Y su contestación fue: cuando el tiempo deja de afectarte, cuando el tiempo como clima deja de afectarte si hace frío o calor  y qué importa cuántos años tenes si 27 o 40 para ser feliz.
Algo así me está empezando a pasar.
Qué importa en qué lugar y momento del mundo estoy. Si siento a toda mi gente más cerca que nunca y sobre todo, mi sobrino me abraza por Skype como si estuviera con él.
Reflexiones de un sábado muy caluroso en Bangalore.
Los abrazo

lunes, 2 de marzo de 2015

El día que volvía

Sí, el día que volvía y no volví. Parece que India está tan bueno que sentí que no era el mejor momento para volver. Así que aquí estoy, en Mumbai pero con la diferencia de tomar el vuelo de Lufthansa a Buenos Aires, me estoy tomando un IndiGo a Bangalore devuelta.
Razones lógicas, difíciles de encontrar. La realidad es que cuando uno toma este tipo de decisiones, sí, para dejarlos contentos les puedo decir un montón, las puedo pensar y re pensar en la cabeza.
Pero si realmente me preguntan. Una voz interna que me dice desde hace 2 meses: better stay, better stay.
Esa voz puede ser la correcta o no. No lo sé. No puedo decir que esté en tal plano evolutivo como para decir que es la voz correcta y que no se equivoca, pero sí sé, que todo se dio perfectamente como para que me quede.
Tuve dudas? Miles!!
Empezando por ¿me voy a perder el primer cumpleaños de mi sobrino, mi mayor alegría durante la pesadilla de año que tuve? ¿y el casamiento de una amiga del alma?
Hasta: ¿es un capricho? ¿Qué van a pensar de mí? ¿soy una irresponsable? ¿no debería estar pensando en mi carrera profesional? ¿le estoy escapando a algo? ¿quién me va a creer después de esto, cuando dije SEGURO vuelvo en marzo? ¿mis amigos se olvidarán de mí? ¿mi familia estará bien? ¿y si le pasa algo a alguien?
Podría seguir... pero como se darán cuenta... hubo algo más grande que me movió en esta dirección. Y creo que la mejor respuesta es: siento que es lo que necesito para profundizar mi crecimiento espiritual. Y ese es un compromiso que tomé desde que tomé conciencia de la importancia de esto, sin ser consciente de que así era.
Si yo crezco, todo crece. Si yo estoy floreciendo, puedo generar que todo lo que está cerca mío (en el plano físico y en el sutil) florezca. Así que tomo el compromiso por mí, para poder tomar el compromiso por el mundo.
De seguro hay mil formas para lograr esto. Este es el camino que elegí yo.
Así que por tres meses más de aventuras.
Con todo el amor del mundo.
Los abrazo y están en mi corazón.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Yo la vi en un tren

Acá estoy. En el tren después de como un mes que de no postear. Obviamente resultado de una necesidad mia de que si escribo tiene que ser en tiempo cronológico y sin dejar de contar detalle. Pero venciendo mis limitaciones, me desafío a mi misma, me voy a saltear capítulos y voy a llegar al día de hoy. Vamos a ver si lo logro.
Después de dormir una hora y media, me desperté a las 3.45am que el taxi me esperaba en la puerta del departamento de mi amigo Sahan en las afueras de Nueva Delhi.
Destino de la fecha: Taj Mahal, Agra, Uttar Pradhesh.
No sé cómo hice para reaccionar, levantarme, cambiarme, agarrar mis cosas, NO OLVIDARME DE NADA (cosa de lo más importante), hasta cargar mi botella de agua con agua bebible y subirme al taxi. Punto número uno: logrado. Pero llegó el 2 que era más importante aún. A dónde voy? Decirle al taxista que gracias si podía hablar dos palabras seguidas de inglés. Delhi es enorme, mirá si hay más de una estación de tren?
Estas cosas solo me pasan, porque cuando sé que hay alguien que se está encargando de ayudarme en todo, me despreocupo totalmente.
Gracias a Dios, algo he aprendido en estos meses en India y es a no preocuparme demasiado, solo lo suficiente para resolver, pero sino confiar que estoy fluyendo en la conciencia y que más cuidada en la vida no puedo estar.
El taxi me dejó en la puerta de la estación, mi tren existía y tenía más de una hora de tiempo. Así que decidí que era un buen momento para hacer el Sadhana (mis prácticas de yoga y meditación) en el andén.
En estos días de viaje, me estoy dando cuenta que en la medida que más me comprometo con mis prácticas, las honro y no las dejo por nada, más fuertes y profundas son. Y hasta tienen efectos que me siguen sorprendiendo.
El tren salía a las 6am. Así que 5.45am como si alguien me estuviera sacando de ese espacio que no sé bien cómo describirlo, abrí los ojos y el tren estaba delante mío.
Mi amigo Sahan me sacó el pasaje en el mejor de los mejores lugares. Tuve dos cosas de desayuno en un viaje de solo 3 horas! Me trajeron el diario... Tenía mozos. India el país de los contrastes y yo fluyendo en ellos.
Y así... Cuando uno fluye, los planetas se alinean. Venía colgada de mi luna... como cada vez me doy más cuenta que a veces estoy. El tren se detiene, entran nuevos pasajeros. Y una me dice, este es mi asiento y yo le digo: no, este es el mio. Cuestión que como se ve que ahora he mejorado mi colgades, con conciencia. Se me ocurre preguntarle al de al lado en qué parada estábamos y me dice: Agra. Así que agarré mis cosas y salté del tren.
Ahora llegaba el momento difícil: los conductores de los taxis y Rickshaws se me iban a tirar encima para ver con quién me iba.
Fluyendo con la vida. Encontré a un divino que me terminó llevando a todos lados. Obvio que nada es gratis, pero hoy estaba en generosa. Jugué a sentirme rica por un día. Esto de viajar sola en India y con todo el mundo pidiéndome que por favor me cuide está haciendo que a pesar de mi colgades y que hablo hasta con las paredes sin importarme nada, haga las cosas con más precaución hasta cuando tenga que pagar 3 veces más. Y bueno... veo que todo el tiempo, todo fluye. Y todo lo que se me va, me vuelve de alguna forma. Y estoy aprendiendo de eso. Ahorro por un lado, pero después lo doy por otro lado y así y al final se trata de balance.
Y llegó el momento del Taj Mahal. Llegar ahí te das cuenta por qué es una de las 7 maravillas del mundo. Así como sentí cuando llegué a Machu Picchu y mismo las Cataratas del Iguazu. Esos lugares que te conmueven el corazón. Y una paz de estar caminando ahí, sola y el corazón. Con una paz. Después de hacer la linda caminata por todo el parque. Me senté afuera del Taj y medité por casi 25 min. Como decía antes. No sé si es India, si soy yo después de 3 meses de pura meditación, si son los astros o si es todo junto. Pero un viaje por la conciencia. Un estar 100% presente y alerta a lo que pasa en el ambiente y a la vez perdida en el espacio.
Almorcé con el conductor del Rickshaw, que como estaba en generosa, lo invité a comer. Disfruté de cada momento de la conversación en su inglés casi inentendible.
Después me llevó a conocer cómo se hacen las piezas de mármol de decoración. El dueño me invitó un Té Chai y terminamos tomando un segundo Chai hablando sobre lo que es la espiritualidad para cada uno. Sobre India, la cultura y nuestros maestros. La parte más graciosa fue cuando después de solo ver hombres pasar de acá para allá dije a todos que los tiempos ya estaban cambiando y que era hora de que incorporaran a las mujeres al negocio. Se me rieron, me explicaron que siempre había sido así culturalmente, pero que tenía razón, que iban a tomar mi recomendación. Quienes me conocen saben con qué tipo de frescura se los dije! Los dejé a todos descolocados.
Ya estoy casi llegando a Delhi ahora, mi vuelta con la plebe como debe ser. Ventanas abiertas, pelos al viento y disfrutando de estar viva.
Lo logré! Me salté un mes de vivencias!!!
Seguiré con más capítulos.
Besos y abrazos.
Cande

lunes, 2 de febrero de 2015

La historia de un pobre Brahamin

Uno de los regalos más lindos que me dio este curso fue haberlo compartido con un Swami que lo hizo a nuestra par. Explico: Swami es como un monje, y que lo haya hecho a la par es que participaba como uno más de nosotros en todas las prácticas y sesiones (cosa muy rara, porque ellos son los que suelen dar los cursos). Todos aprovechamos tenerlo cerca para sacarle todo el jugo a todas las preguntas existenciales que uno puede tener. Creo que todos tenemos preguntas existenciales, al menos en determinados momentos, pero estar 3 semanas en un curso que te pone en contacto con tu existencia y el universo a cada paso, hace que a cualquiera le surjan los mil y un cuestionamientos.
En alguna de nuestras tantas charlas Swamiji me recomendó una aplicación india de cuentos con moralejas. Ahora que estamos de viaje por por lo menos 9 hs, empecé con el primero.
Y como cada día en el Ashram... Así estoy. Tocando todos y cada uno de esos puntos flojos que siento o alguna vez sentí en mi vida.
Así que el golpe de hoy fue: Uno no debería crear castillos en el aire.
Las fichas van cayendo de a poco y el conocimiento llega cuando tiene que llegar.
El año pasado en junio, en uno de esos tantos momentos de desesperación de tristeza que tuve fui a visitar a una mujer que me leyó mis Registros Akashicos. Un mundo desconocido para mí. Una mujer que al parecer se puso en contacto con mis maestros y me dio respuestas a mis preguntas. Me dijo cosas muy interesantes, nada que en el fondo no supiera, son respuestas que la intuición ya me decía, pero que me lo digan de afuera fue muy fuerte. Yendo al punto: usó las mismas palabras que este cuento. "Lo que te pasó con tu ex fue que te armaste un castillo de cristal, cada vez más alto y más alto de ilusiones y te perdiste de la realidad y de un día para el otro se rompió en pedacitos."
Ese fue el día en que tomé conciencia por primera vez que soy una soñadora despierta. Los ideales están en mi cabeza y me olvido que de lo que tengo en la realidad y como le pasó al Brahamin pobre del cuento, terminé rompiendo la realidad que tenía. El Brahamin por estar soñando rompe el único plato de comida que tenía para comer y que tanto le había costado conseguir.
El curso de Yoga que hice en diciembre en el Ashram también me hizo dar cuenta que me encanta pensar y soñar cosas lindas despierta, cuando tomaba conciencia de mis pensamientos, me daba cuenta que la mayoría de ellos eran películas que me hacía en mi cabeza. La instructora nos dijo que al menos ese era un tipo de pensamiento positivo. Pero ahora que lo relaciono con el pobre Brahamin, la realidad que en vez de soñar despierta, debería vivir como si mi día fuera un sueño.
Recién le escribí al Swami para contarle que había empezado a leer las Panchatantra Stories y que me había emocionado leyendo el primer cuento. Le dije que yo solía ser así y que ahora estaba mucho más consciente de eso. Y su contestación fue: "Cande, continúa. Ya veo que ahora estas despierta. Eso es bien suficiente."

"Nature will never confront you with a problem you can't solve. You already have the answer, that's why the question appears before you." SSRS

Nota: Otra de las cosas que me dijo la mujer de los registros cuando le dije que dudaba si irme a estudiar a EEUU o a India a hacer un viaje espiritual, me dijo: Cualquier decisión que tomes va a estar bien, pero probablemente en el estudio ya no encuentres algo que te haga feliz, en cambio India sería muy sanador para vos. Y la posibilidad de India no la veo tan lejana. Está cerca. Ahí comenzó mi semilla para el viaje.

viernes, 23 de enero de 2015

Upanayanam

A partir de hoy, este día se convirtió en un nuevo cumpleaños en mi vida. Se dice que es un nuevo nacimiento. Muchas cosas se dicen. Pero otra cosa es cuando eso que se dice se siente más allá de las palabras. Y más cuando no te esperabas que así fuera.
Pero empiezo desde el principio.
Hace 10 días que comencé el curso de Conocimiento Védico.
Un curso que un amigo me deseó antes de irme de Buenos Aires y que cuando llegué al Ashram todos me dijeron. TENES QUE HACERLO. Sin saber mucho en qué me metía, me embarqué en este viaje. No sabía bien que era. Pero el título sonaba interesante. No soy de las ultra intelectuales del conocimiento, pero la astrología y el ayurveda me entusiasman desde siempre y eran temáticas que contemplaba el curso. Así que me metí. Como muchas cosas que decido. Sin dudar. Sin preguntar demasiado. Siguiendo esa corazonada.
Pero resultó que el curso no era solo aprender como en un curso de facultad, sino aprender de los vedas. Es aprender del Conocimiento. Ese que necesitamos para la vida. Y como era en la antigüedad, se aprende cantando mantras.
Pero antes de meterme en eso, que es extenso, simplemente quería contarles lo que fue mi Upanayanam.
El Upanayanam es uno de los SAMSKARAS de los vedas. Los Samskaras son acciones que brindan balance. Ritos que se hacen en diferentes momentos de la vida de los seres humanos para traer balance. El Upanyanam se suele hacer a los 8 años, momento en que los niños empiezan a desarrollar el intelecto y empiezan a preguntarse quién soy, qué hago en el mundo, qué es la vida... Cada vez que uno recibe una nueva habilidad hay alguien que viene a ayudarte a utilizarla. En este caso, un maestro espiritual. Upanayanam quiere decir 'llevarte al Ser' o 'conduciéndote al Ser'. Es la iniciación. Una acción que brinda balance, que lleva al alumno cerca del maestro.
Hay dos momentos que son el sumum durante la ceremonia. 1. Cuando el Swami te regala el Mantra Gaiatri. Cuando la divinidad del Gaiatri viene a vos. Un mantra que te lleva a la meditación. Originalmente en la antigüedad este mantra se pasaba de padre a hijo, hoy Guruji lo univeralizó para que todos podamos acceder. El Gaiatri puede tener muchos significados. Pero como todo en el sánscrito y en las lenguas originales, lo importante es la vibración y lo que se siente al pronunciarlo.
2. El momento en que tomas las responsabilidades para el resto de tu vida. a) responsabilidad hacia tus padres (de donde venimos) b) responsabilidad hacia el conocimiento c) responsabilidad hacia la sociedad. El símbolo es un lazo de 3 hilos que ahora llevo puesta desde mi hombro izquierdo hasta la cadera derecha.
Luego de esta ceremonia me volví Brahamacharia, que soy parte de la divinidad. Yo soy.
Para quienes el cristianismo les es familiar sería como una primera comunión.

A mí por de pronto me movió toda la estantería. 
Qué estoy haciendo por la sociedad?
A quién estoy sirviendo en esta vida?
Cuándo voy a salir del cascarón de mi zona de confort y empezaré a pensar en grande para traer algo bueno a la sociedad?
Así arrancó mi día de Brahamacharia.
Antes de la ceremonia con angustia. Después de recibir el mantra. Es loco, raro, pero de verdad siento que tengo una herramienta re fuerte y poderosa.
Y ahora estoy practicando el fluir con la conciencia y ver qué es lo que quiero hacer de ahora en más.
La responsabilidad por mis padres ya la tengo con la disciplina de mi Sadhana. Lo lindo de trabajar en el plano espiritual es que todos mis méritos espirituales les llegan a mis seres queridos y al entorno. Y la responsabilidad por el conocimiento también lo estoy haciendo.
Qué voy a hacer por la sociedad?

Así arranco mi nueva vida. Mi nuevo nacer.
Iré contando un poco más día a día.

lunes, 12 de enero de 2015

Se cierra otra etapa

Desde el colectivo número 13 de Banashankari a Brigade Road en pleno Bangalore se me ocurrió que podría ser un buen momento para contar acerca de la etapa que estoy cerrando hoy.

(Btw: es mi primera salida del Ashram desde que llegué el 8 de dic y nos estamos yendo al Shopping a ver el Hobbit en 3D. :)

Luego de 26 días en el Info Centre me toca despedir esta lindisima primer etapa de Seva (servicio, voluntariado) en el Ashram.
Increíble lo rápido que pasó. Pero a la vez la cantidad de momentos que viví.

Ese es uno de los aprendizajes de estos días y de mi vida en sí. La vida no se trata de tiempo, sino de lo que uno puede hacer con ese tiempo. Al fin y al cabo podemos hacer que el tiempo sea una gran relatividad dependiendo de qué tan bien lo utilicemos. Y no se trata de productividad y todo lo que puedo hacer en ese tiempo de efectivo. Sino con la intención, la profundidad, el foco y la alegría con lo que es vivido ese tiempo.
Y eso es ser un Yogui. Vivir el momento presente y hacer algo creativo de ese momento.

Mis primeros días en el Info fueron raros. No me terminaba de hallar. Tenía mucho tiempo libre y me sentía un poco mal por tenerlo. Esta vieja culpa autoimpuesta de sentir que tener tiempo libre es sinónimo de desperdiciar el tiempo.
Pero teniendo esta doble sensación de: me pongo a leer o escribir y me da un toque de culpa, pero a la vez no pasa nadie a pedir información, así que me quedo tranquila.
Además me costaba entender el inglés indio o muchos me hablaban en hindi; cada vez que me daban un nombre para que los anotara en el Bus Tour anotaba cualquier cosa porque ni siquiera entendía el deletreo... Los llamados los terminaba derivando porque no entendía qué me pedían. Así que me sentía un poco inútil. Prefería irme a la oficina a contactar gente latina que necesitaba ayuda para venir. Porque en eso sí me sentía más útil.
Hasta que un día, decidí salir de mi zona de confort y empecé a ser más proactiva y que no me importara ni el idioma, ni el que soy nueva y empecé a estar más disponible.

Y cuando uno cruza esa línea, ahí ocurre la magia.

Mi inspiración para salir de mi zona de confort y salir al encuentro de quien necesita de mi ayuda antes de que si quiera lo pida, fue uno de los Sevas: lo llamamos el Robin Hood del Ashram. El tipo es increíble. Todo el tiempo alerta y disponible para ayudar al que sea y hacerlo sentir en casa.

Cruzar la línea me hizo conocer a muchísima gente lindisima. Algunos quedaron amigos, otros tal vez ni llegué a despedirlos. Pero son momentos que me quedan gravados.
Un alemán de unos 45 que vivió mucho tiempo en EEUU y se terminó quedando como una semana en el Ashram e hizo su primer curso acá. Una polaca que habla inglés, alemán y castellano, que trabaja en Google y vino a hacerse tratamientos ayurvedicos. Ella sigue acá y es increíble ver su antes y después del tratamiento, todavía sigo compartiendo con ella. Un italiano que logramos que baje un cambio y disfrute más del momento presente, sigue acá y su cara brilla cada día más, siempre viene y me regala algo rico para comer o tomar. Un californiano que quedó fascinado después del Bus Tour y terminó volviendo el fin de semana siguiente a hacer el curso. Con este chico experimenté mucho lo que es dar sin esperar nada a cambio. Un grupo de 20 yankies de una agrupación católica, que después de pasar como 2 horas con ellos, me hicieron tomar conciencia de que estoy viviendo un sueño que soñé cuando era chica y muy católica (esto lo cuento en el próximo post). Fue muy linda la conexión que tuve con ellos. Una suiza-alemana con la que compartí casi un día y tuve conversaciones de lo más profundas sobre la vida, los objetivos, los tiempos de cada uno, las no casualidades. Una pareja de indios que estaban llevando a recorrer a un yankie por Ashrams en India. Tuve un almuerzo divino con ellos, el yankie tenía tanta profundidad y los indios tanta sabiduría. Este encuentro me hizo sentir que estoy en el mejor lugar donde puedo estar. Antes de venir yo también quería hacer el tour por los Ashrams, pero cuando llegué me di cuenta que estaba en casa y que el viaje que venía a hacer era el de la cabeza al corazón. Y este es el mejor lugar en el que puedo estar para eso.

Como verán no estoy viajando. Pero conociendo tanta gente, viajo todos los días. Ahora tengo amigos en Bulgaria, Montenegro, Jordania, Brasil, Estados Unidos, India de todas partes, México, Venezuela, Malasia, Japón, China.... Todos formamos una gran familia mundial.
La Cande tímida quedó atrás y me convertí en el centro de información del pueblo. :) Literal.

Cruzar la línea hizo que de repente el Info Centre fuera un lugar del cual podía disfrutar de cada momento y no estaba esperando que se terminara, pero que también era feliz de terminar e ir corriendo al Satsang que ya había arrancado. Un lugar donde me hice amigos del trabajo. Sobre todo a la linda de Johanna, la alemana, con la que nos hicimos íntimas. Prashant, mi jefe, que es un dulce de leche. Me ayudó a organizar todo el viaje que voy a hacer en febrero y con el que tuve charlar que guardo en el corazón. Upkar Ji, el Robin Hood, mi inspiración y ejemplo, de esas personas que queres tener siempre cerca. Pranava el indoo americano que me hizo descostillar de la risa y le trajo más sal al lugar.

Adiós segunda etapa. Se me viene el curso de Conocimiento Védico por casi un mes.
Ya contaré más detalles.

Los abrazo fuerte.

jueves, 8 de enero de 2015

Mis Usos y Costumbres en India

Muchos me preguntan qué es lo que hago en sí en el Ashram. Así que aquí va un poco de lo que podría ser un día "normal" mío en el Ashram mientras estoy haciendo Seva (voluntariado o servicio).
La vida en el Ashram consiste de cierta Disciplina y de hacer que esa disciplina te de la fuerza para hacer de tu día algo siempre sorprendente y creativo. La disciplina te da la fortaleza para crecer internamente, para superar obstáculos y seguir adelante venga lo que venga.
Quienes me conocen, como buena virginiana, amo la disciplina. La disfruto tanto como a quienes no le gusta para nada.
El despertador suena a eso de las 5/5.15am con la única canción que tengo en el celular: On the Top of the World de Imagine Dragons.
Mi música la dejé en Spotify y acá no sé por qué extraña razón no lo puedo usar. Así que decidí dejar ir mi música. Al fin y al cabo hay música en mis oídos todo el tiempo. Hay gente que se muere si no tiene música. Evidentemente no soy de ese tipo de personas.
Soy feliz escuchando la música de India mientras estoy en el Info Centre o escuchando y cantando Bhajans en Satsang.
A las 6am arranca el Sadhana matutino. El Sadhana es en sánscrito la práctica espiritual, el medio para conseguir algo. En criollo: yoga + técnicas de respiración + meditación.
Así que salgo de mi cuarto con mi yoga mat y mi botellita de agua y me junto en alguno de los muchos salones con quienes también están haciendo Seva acá.
Lo más lindo de esta caminata es ver la luna y el cielo estrellado. Se escucha solo el silencio,  todo duerme. La gente, los animales, la naturaleza. Muchas veces me paro unos segundos para mirar la Luna y agradecer por estar despierta.
La práctica, el Sadhana dura casi 2 horas. Una hora de Yoga (Asanas=Posturas) y después casi una hora de las técnicas de respiración que se enseñan en los cursos básicos del Arte de Vivir y luego Meditación. A veces es una meditación guiada de Guruji, otras veces cada uno medita solo. En el Arte de Vivir hay un curso que es el de Sahaj Samadhi. Sahaj en sánscrito quiere decir sin esfuerzo, natural. Samadhi es un estado meditativo, profundo y lleno de dicha. Por lo tanto, la meditación Sahaj Samadhi es un sistema de Meditación natural y sin esfuerzo. Así que eso es básicamente lo que hago. Me siento, cierro los ojos, recito mi mantra y no hago ningún esfuerzo mas que el ver pasar mis pensamientos y mis emociones y los ruidos de afuera y cada vez entrar más adentro de algo mio que es lo único permanente que tengo y de repente pasar a otro plano que me hace fundirme en algo más grande y eterno.
A veces es simple. A veces no tanto. Llevo ya casi 8 años de Meditación y estar acá tan comprometida con mi práctica hace que realmente sea sin esfuerzo y me llene de dicha, paz, alegría, profundidad.
Después de desayunar en el comedor y después de almorzar me voy directo al Info Centre. Y acá pueden pasar todo tipo de cosas.
La realidad es que en modo no arte de vivir me lo hubiese tomado como un lugar en el que no hago nada. La realidad es que muchas veces no hago nada para lo que es el común de la gente. Pero tenes que estar acá sentado disponible para el momento que pasa realmente algo. Y eso es: estar disponible a las consultas y necesidades de todos los visitantes del Ashram: los llevamos de tour en Bus, los acompañamos hasta el comedor, los llevamos a meditar y a ver videos acerca del Ashram y el Arte de Vivir.
Pero no solo pasa eso estando aquí. Esta gente suelen traer historias. Pueden ser visitantes o pueden ser amigos del pueblo (así lo llamamos al Ashram, porque realmente se siente así, caminar por la calle e ir saludando a todo el que pasa, te enteras quien llegó nuevo quien es qué hace, quien se fue...)
Pero todos traen aprendizajes nuevos. Conversaciones profundas. Divertidas. Interesantes: culturales, mundiales. En todos los idiomas que uno se pueda imaginar. 
Me encontré con gente zarpada. Viajeros profundos. Conocimientos profundos de la vida. Gente que me hizo reír mucho. Que me hizo pensar y reflexionar mucho. Hay mucha gente que llegó, me trajo lo que necesitaba en ese momento y se fue.
Creo que un poco así es la vida.
Una vida llena de personas que llegan para dejarnos una huella e irse. Qué más se le puede pedir a la vida? Simplemente hermoso.
Otros pasa tiempos: leer, escribir, planificar viajes, hablar por whatsapp y uno de los que más me gusta: ser la testigo de todo lo que está pasando loa ruidos de la naturaleza y los pájaros, la gente que pasa y que cada persona es un mundo por descubrir.
El almuerzo es entre las 1230 y las 14. Antes de almorzar voy a meditar unos 20-30min al Shankara Hall. Mi segundo lugar preferido de Meditación después de Sumeru Mantap (el viejo Ashram). El Shankara Hall está debajo del Vishalakshi Mantap (el Loto). Continuamente se escucha el canto del Om en un CD y es puro silencio y ruido de pajaritos. Uno de mis momentos preferidos en el día.
En algún momento del día suelo ir por unas horas a la oficina administrativa y de organización de eventos a contestar los mails de consultas de los latinos que están viniendo al Ashram en estos meses y necesitan información y sugerencias.
A las 1830 empieza Satsang, pero yo suelo terminar recién a las 19. Así que llego directamente para cantar unos Bhajans (Mantras) y meditar. Si está Guruji la gente le hace preguntas y él responde; si no está escuchamos algún video de sus charlas. Pero siempre es una fiesta. Brota alegría por todos lados. Risas, cantos,  bailes a la vida.
La comida es de 20 a 21. Por ahora una sola vez salí a comer "afuera" a la cafetería de acá: Vishala. La realidad es que se come tan rico en el comedor y es gratis, así que no encuentro muchas razones para ir. Después de comer sí fui varias veces a festejar cumples después de comer, las fiestas y comer torta. La torta de chocolate es una cosa increíble.
A la noche puede salir caminata a la luna por el Ashram. Tecito con mi amiga Fer de Argentina.
La realidad es que la vida en el Ashram es muy de encuentro con otras personas y a la vez encontrarme conmigo misma en esos encuentros. En cada visita al Info Centre, en cada mail, en cada comida. Cada día me vuelvo más y más consciente de que todas las personas con las que me cruzo son reflejos míos de situaciones, de personalidad, de cosas por aprender, de enseñar. A cada momento atraemos personas con vibraciones que vienen a complementar las nuestras. Así lo vivo hoy. Y me parece apasionante. Lo disfruto. Lo vivo intensamente.
Muchos de esos encuentros son difíciles, crudos, me despiertan a esa realidad que a veces me parece dura. Pero gracias al Sadhana, el Satsang y el Seva: Attraversiamo
Que quieren que les diga... Me siento tan feliz. Y lo más lindo del sentirme feliz, es que no tengo ningún motivo en especial.
Estoy simplemente feliz. Soy feliz. Por ningún motivo en especial y por todos en general.
Seguramente me estoy perdiendo de contar ciertas cosas. Pero este post es un poco para que sientan mis zapatos.
Gracias por estar del otro lado. Me encanta poder compartir todo esto. 

"Aquello que es tuyo, siempre lo será. Todo lo que se va, nunca ha sido tuyo, ni siquiera antes. Si tu sabes esto, estarás en PAZ." Sri Sri Ravi Shankar